El pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado por unanimidad una moratoria de las sanciones de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) hasta el 21 de diciembre de 2027, además de la suspensión cautelar de licencias de pisos turísticos en el Casco Antiguo y la nueva ordenanza de purines. La sesión, celebrada en junio, ha estado marcada por la unanimidad en algunos puntos y el debate en otros, reflejando la diversidad de posturas de los grupos municipales.
La moratoria de sanciones de la ZBE ha contado con el respaldo de todos los grupos. El concejal de Movilidad, Héctor Serrano, ha explicado que el aplazamiento responde a la necesidad de avanzar en cuestiones como “más lecturas de los parámetros de medición de las estaciones medidoras, la ampliación de plazas para residentes, el nuevo transporte urbano o la implantación de carriles ciclo turísticos para poder dar alternativas a la ciudadanía antes de restringir la circulación”.
Vox ha apoyado la medida, considerando que “no tiene sentido la ordenanza que está en vigor”, según su portavoz, Rafael Rodríguez. Cuenca en Marcha también ha votado a favor, aunque ha advertido que espera que la moratoria “no sea una medida electoralista y que, aunque no haya sanciones, haya avances en el resto de medidas que incluye la ordenanza”. Por su parte, el concejal del PP, Juan Guadalajara, ha señalado que “la moratoria no nos parece mal”, pero ha criticado que el Gobierno municipal “se conforma con lo mínimo para poder cumplir con el expediente”.
En materia de vivienda turística, el pleno ha aprobado la suspensión cautelar de la concesión de licencias de pisos turísticos en el Casco Antiguo durante un año, prorrogable por otro más, medida que será efectiva tras su publicación en el Boletín Oficial de la provincia. La concejala del PSOE, Charo Rodríguez Patiño, ha defendido la iniciativa señalando que “hay 240 pisos turísticos en el Casco Antiguo, 470 en toda la ciudad, es decir, más de la mitad están en ese barrio”. Rodríguez Patiño ha lamentado que “un joven que quiera irse a vivir al Casco Antiguo de Cuenca lo tiene prácticamente imposible”.
Pablo García, de Cuenca en Marcha, ha respaldado la suspensión porque “es una medida necesaria y por eso la pedimos en el acuerdo de presupuestos de 2025”, aunque ha señalado que “se podía haber aplicado en toda Cuenca, si bien es el Casco Antiguo, como dicen los datos, el más afectado”. El Grupo Popular, a través de Juan Guadalajara, ha votado en contra al no estar aprobada la declaración de Cuenca como mercado residencial tensionado y ha apuntado que “ya están descendiendo las peticiones de licencia de pisos de uso turístico”. Vox, por su parte, ha decidido abstenerse tras reconocer que “el Casco no puede ser una postal, el barrio debe tener vida propia”.
El pleno también ha dado luz verde a la nueva ordenanza de purines, que establece zonas de exclusión de 1.000 metros sobre núcleos de población y elementos sensibles. El concejal Alberto Castellano ha destacado que “las distancias son mayores que lo previsto en la normativa de la Junta de Comunidades, que es de mínimos”. Cuenca en Marcha ha felicitado la aprobación, aunque ha lamentado que “haya llegado un año tarde”, un retraso que Castellano ha atribuido a la espera de la nueva normativa autonómica. PP y Vox se han abstenido, alegando la falta de un informe sobre el impacto en los agricultores.
En cuanto al estacionamiento regulado, se ha iniciado el expediente para un posible cambio de modelo de gestión. Pablo García ha recordado que los informes iniciales indican que “gestionar el servicio sería rentable para el Ayuntamiento” y permitiría “una gestión más flexible de las plazas”. PP, Vox y Cuenca en Marcha se han abstenido en este punto.
Por unanimidad, el pleno ha aprobado la declaración de utilidad municipal de varias obras de rehabilitación y restauración, lo que supondrá bonificaciones fiscales del 40% para obras en el Casco y del 95 % en trabajos de eficiencia energética.
