El secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha y presidente de la Comunidad Autónoma, Emiliano García-Page, ha manifestado que espera que el Comité Federal que su partido celebra este sábado sirva al menos para tener «una cierta tranquilidad» de que el PSOE «no va a ser imputado como organización» por los casos de corrupción conocidos de algunos miembros del partido, algo que, en su opinión, sería «terrorífico».
Así se ha manifestado en declaraciones a los medios previas a la celebración del Comité Federal socialista, donde ha insistido en que quiere salir «con la garantía de que el PSOE está limpio».
De esta manera, si eso ocurriera, su conclusión sería de que «hay muchos, no pocos, que nos han traicionado» y con ellos lo que tiene que hacer el partido, ha manifestado, es «marcar una frontera absolutamente insoslayable».
Una frontera que debería empezar, ha dicho, por «querellarse contra aquella gente que habla en nombre del PSOE y está dando un espectáculo de tramas sucias y cutres» que «realmente» le preocupan «mucho».
En este sentido, también espera que haya «autocrítica» y sobre todo «claridad y respuestas», porque «las esperan los ciudadanos y las esperamos muchos».
De esta forma, ha considerado que la manera de obtener esa garantía es «compartiendo información». «Si en algún sitio tiene que haber información es aquí, porque si aquí no hay ningún tipo de información, si no sabemos nada, también es para echarse a temblar», ha apuntado.
«MIEDO» A LAS ELECCIONES
Así las cosas, García-Page ha considerado, sobre una posible convocatoria electoral, que «si lo hemos hecho todo bien no hay que tener ningún miedo a convocar a la opinión pública, a los ciudadanos», a pesar de que detecta «lo contrario».
De hecho, cree que también hay «mucho miedo» en los «supuestos socios» del Gobierno a «darle la palabra a la ciudadanía». En este punto, ha opinado que hace un año su partido hubiera estado «en mejores condiciones». «Hoy todo se ha complicado muchísimo más».
EXPEDIENTAR A ZAPATERO
De otro lado, preguntado sobre si sería partidario de que se le abriera expediente o se le suspendiera la militancia al expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, ha apuntado que «todo tendrá su tiempo» y que «hay reglamentos y normal» y lo que hay que hacer es «aplicarlas a todos los militantes conforme a un principio de igualdad».
«Todos somos iguales ante la ley, también ante las leyes internas de los partidos, de manera que no soy quien para decirlo», ha expresado.
En cualquier caso, ha aseverado que le duele «muchísimo» la situación del expresidente, esperando que «realmente se pueda confirmar que no es cierto todo lo que estamos viendo en los medios de comunicación», porque en caso contrario sería «un socavón inmenso en la autoestima de una organización que es muy centenaria pero que no se merece todo lo que está viviendo».
