El puente de Oreto de Granátula de Calatrava, declarado Bien de Interés Cultural

La infraestructura, situada en Granátula de Calatrava, recibe la máxima protección patrimonial tras décadas de transformaciones y deterioro

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El Consejo de Ministros ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de monumento, el puente de Oreto, ubicado en el término municipal de Granátula de Calatrava (Ciudad Real). La decisión, propuesta por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, supone la máxima protección legal que establece la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español.

El Ministerio de Cultura inició el expediente para esta declaración en mayo de 2025, a petición del Gobierno de Castilla-La Mancha. Según ha informado el propio Ministerio en nota de prensa, el puente de Oreto, también conocido como puente de Oretum o de Baebio Publio Venusto, se encuentra sobre el río Jabalón, dentro del Área Arqueológica de Oreto-Zuqueca, que ya fue declarada Bien de Interés Cultural por la comunidad autónoma el 1 de agosto de 2024.

La estructura del puente ha experimentado diversas transformaciones a lo largo del tiempo. Actualmente, presenta una fábrica de mampostería irregular trabada con mortero, con elementos constructivos que encuentran paralelos en obras medievales e incluso modernas. Sin embargo, se considera posible que el puente se asiente sobre una cimentación de época romana, como se deduce de la presencia de elementos de sillería en la base de algunas de sus pilas.

El puente conserva diez arcos, distribuidos en dos tramos separados por una lengua de tierra o isla central, así como una calzada empedrada de aproximadamente 135 metros de longitud.

La construcción del embalse Vega del Jabalón, entre 1989 y 1991, situó toda la estructura del puente en su interior, lo que ha hecho que su visibilidad dependa del nivel hídrico del embalse. Desde 2017, el embalse no se ha llenado por completo, permitiendo que el puente permanezca emergido y sea accesible a pie por el antiguo camino que cruzaba la vega y el cauce del río Jabalón desde la ribera norte.

El deterioro sufrido por el puente, tras permanecer sumergido durante 40 años y los episodios en los que ha quedado emergido, ha motivado la necesidad de dotar de protección a esta infraestructura, que ha desempeñado un papel clave en las comunicaciones históricas del sur de la Meseta.

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