Cinco funcionarios de vigilancia resultaron heridos este lunes en el centro penitenciario de Ocaña I (Toledo) durante una intervención en el módulo de enfermería. El incidente, que requirió la actuación de ocho trabajadores, ha sido denunciado por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que reclama más medios y protección para el personal penitenciario.
Según la información facilitada por CSIF, el suceso se produjo cuando un interno se negó de manera persistente y vehemente a recibir el tratamiento médico pautado. A pesar de las reiteradas órdenes de los funcionarios y jefes de servicio, el interno mantuvo una actitud «desafiante, agresiva y de absoluta resistencia». El estado de alteración del interno obligó a movilizar a ocho funcionarios de vigilancia de distintos módulos para intervenir en la celda.
Durante la intervención, el interno opuso una fuerte resistencia física. Tras varios minutos de enfrentamiento, los funcionarios lograron reducirlo aplicando los protocolos establecidos, permitiendo así que el personal sanitario pudiera administrarle el tratamiento. Como consecuencia directa, cinco funcionarios sufrieron heridas, hematomas, magulladuras y torceduras, y tuvieron que ser atendidos tras la actuación.
Desde CSIF se ha querido destacar «la profesionalidad, templanza, coordinación y proporcionalidad con la que actuaron los trabajadores penitenciarios implicados en el operativo. Su impecable intervención, experiencia y rapidez permitieron controlar una situación de enorme tensión y evitar consecuencias de mucha mayor gravedad dentro del establecimiento penitenciario».
La central sindical ha señalado que el interno implicado ya había protagonizado anteriormente diversos episodios de conflictividad e inadaptación al régimen ordinario de vida penitenciaria, mostrando conductas agresivas y alteraciones regimentales en distintas ocasiones. Por ello, CSIF solicita formalmente el traslado del interno en una conducción especial y directa a un centro penitenciario mejor preparado para el control y tratamiento de internos de estas características.
Actualmente, España solo cuenta con dos Hospitales Psiquiátricos Penitenciarios, en Alicante y Sevilla, lo que, según CSIF, provoca que muchas enfermerías de centros penitenciarios funcionen como «auténticos ‘psiquiátricos encubiertos’, sin los medios especializados suficientes para hacer frente a este tipo de perfiles especialmente conflictivos y complejos».
El sindicato recuerda que la semana pasada se produjo otro incidente en Ocaña II durante el recuento de internos y que en mayo del pasado año se registró una pelea multitudinaria en Ocaña I, en la que un funcionario resultó herido. CSIF advierte que «a pesar de que no son trasladados a medios, los episodios violentos en los centros penitenciarios son muy frecuentes».
Además, CSIF reclama de manera urgente «más medios materiales y personales; formación continua y especializada para afrontar intervenciones violentas y situaciones de alta conflictividad; y la adecuación y modernización de la ley penitenciaria y los medios coercitivos necesarios para reducir a los internos en la que se reconozca la específica complejidad de la labor desarrollada por los funcionarios de Instituciones Penitenciarias».
Por último, el sindicato lamenta «la falta de protección jurídica que continúan sufriendo los empleados públicos penitenciarios en el ejercicio de sus funciones, al no ser reconocidos todavía como agentes de la autoridad pese al elevado riesgo y exposición permanente que asumen diariamente».
