Guadalajara, afectada por una red que robaba en casas y hostales rurales

Desarticulado un grupo criminal itinerante responsable de 27 robos en viviendas de varias provincias

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La Policía Nacional, en colaboración con la Agregaduría de Interior de Georgia, ha detenido a trece personas por su presunta vinculación con un grupo criminal itinerante al que se atribuyen 27 robos en domicilios de Guadalajara, Madrid, Valencia y Alicante. Ocho de los arrestados han ingresado en prisión tras pasar a disposición judicial.

Las investigaciones comenzaron el pasado mes de diciembre, cuando los agentes detectaron una “célula criminal” compuesta por ciudadanos de nacionalidad georgiana en Torrevieja (Alicante), según ha informado la Policía Nacional. Desde ese momento, se puso en marcha un dispositivo coordinado en las distintas ciudades afectadas para seguir los movimientos del grupo.

El piso de Torrevieja fue identificado como el lugar donde los integrantes planificaban sus desplazamientos y las denominadas “campañas delictivas”. Para actuar, el grupo alquilaba vehículos y utilizaba pequeños hostales rurales o viviendas vacacionales, principalmente en Guadalajara, como “casas de seguridad”. Estas ubicaciones, discretas y de difícil acceso, facilitaban la detección de presencia policial y el ocultamiento de vehículos.

Desde estos puntos, los miembros del grupo se desplazaban a ciudades como Madrid, Guadalajara, Valencia, Valladolid o Ciudad Real, donde seleccionaban viviendas en zonas céntricas. Para comprobar que las casas estuvieran vacías, los presuntos ladrones realizaban vigilancias y utilizaban sistemas como el marcaje de puertas con hilos de pegamento, además de llamar al timbre o vigilar los accesos a los edificios.

Una vez confirmada la ausencia de los propietarios, accedían a las viviendas “mediante técnicas avanzadas” y sustraían joyas, relojes y dinero en efectivo, con un “claro reparto de tareas”. Mientras uno seleccionaba los objetos, otros se encargaban de la vigilancia, la logística y el alquiler de vehículos, y el resto ejecutaba el robo.

Tras los robos, los investigados se trasladaban a joyerías en Liria (Valencia) y Madrid, donde fundían el material sustraído o lo introducían en el mercado ilícito. Además, el grupo también daba apoyo a otros delincuentes extranjeros, facilitando su estancia temporal en España para la comisión de delitos.

La fase final de la operación se desarrolló en abril, cuando la Policía detuvo a los trece integrantes del grupo: cuatro en Madrid, cinco en Alicante, uno en Valencia, uno en Guadalajara y dos en Logroño (La Rioja). Todos ellos han sido puestos a disposición judicial como presuntos responsables de los delitos de pertenencia a grupo criminal, robos con fuerza, falsedad documental, receptación y resistencia y desobediencia. Ocho han ingresado en prisión.

Durante la operación se realizaron nueve registros en diferentes puntos, en los que se intervinieron “numerosas joyas”, tres relojes de alta gama, tres lingotes de oro, material para fundiciones clandestinas, 6.000 euros en efectivo, herramientas para la apertura de viviendas, elementos de marcaje de viviendas y vestimentas empleadas en los robos.

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