Investigada una «tarotista» en Alcázar que exigía dinero para evitar enfermedades o daños

La Guardia Civil identifica a siete personas implicadas en una estafa continuada que habría alcanzado cerca de 500.000 euros

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La Guardia Civil ha esclarecido un delito continuado de estafa en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) en el marco de la operación “ORNARE”. El caso, basado en el denominado “método del tarotista”, consistía en aprovechar la relación de confianza establecida entre el supuesto profesional del tarot y sus clientes para exigirles grandes sumas de dinero bajo la amenaza de males, enfermedades o daños personales a sus familiares.

La investigación comenzó en enero de 2025, tras la denuncia de una persona que aseguró haber entregado importantes cantidades de dinero en efectivo y mediante transferencias bancarias, motivada por amenazas de terceras personas. La denunciante aportó extractos bancarios que permitieron a la Guardia Civil comprobar que la mayoría de los pagos se dirigían a una misma persona, con la que mantenía una relación de tarotista-cliente.

A partir de estos datos, los agentes de la Compañía de la Guardia Civil de Alcázar de San Juan iniciaron una investigación exhaustiva. Se analizaron las transacciones económicas realizadas, incluyendo movimientos en once entidades financieras distintas y operaciones a través de la aplicación Bizum. El análisis permitió demostrar que el importe total de los movimientos ascendía a cerca de 500.000 euros.

Durante el proceso, se tomaron declaraciones a varios testigos y se revisaron grabaciones de videovigilancia. Además, se realizó un análisis forense sobre el terminal telefónico de la víctima, lo que permitió identificar a otras seis personas como cómplices en la trama. Según la investigación, estos individuos mantenían relaciones personales y de parentesco con la principal autora de los hechos.

La Guardia Civil estableció contacto con otras víctimas que, en circunstancias similares y bajo el mismo modus operandi, confirmaron lo relatado por la denunciante inicial.

Una vez recabadas las pruebas e indicios suficientes, se identificó, localizó e investigó a siete personas. La principal autora desempeñaba las funciones de tarotista, mientras que el resto, familiares y conocidos, actuaron como cómplices y obtuvieron un importante beneficio económico.

Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del Tribunal de Instancia, plaza nº 2 de Alcázar de San Juan.

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