El Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado este miércoles el nuevo contrato de transporte sanitario, que contará con un presupuesto total de 551,5 millones de euros, lo que supone un aumento del 110 por ciento respecto al anterior acuerdo de 2017.
El nuevo contrato, presentado en rueda de prensa por el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, y el director de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario, Alberto López Ballesteros, prevé también un incremento de la flota, que pasa de 624 a 659 vehículos, y la incorporación de 110 técnicos más.
Por provincias, el contrato se distribuye de la siguiente manera: en Albacete, más de 117 millones de euros para la empresa Ivemon-Egara; en Ciudad Real, cerca de 134 millones para Emergencias Sanitarias SAU; en Cuenca, más de 92 millones para Emergencias Sanitarias SAU; en Guadalajara, más de 75 millones para la UTE Sanir-Berlinas de Canarias; y en Toledo, más de 128 millones para la UTE SSG-Digamar.
Jesús Fernández Sanz ha destacado que “el nuevo contrato recoge un aumento de 293 millones de euros respecto al anterior contrato de 2017, además de un incremento en los recursos, que pasan de 624 vehículos a 659, lo que supone 35 más”. El consejero ha subrayado también el refuerzo en personal: “se refleja un incremento de 110 técnicos respecto al contrato anterior”.
En total, el nuevo contrato contempla 659 recursos, de los cuales 193 corresponden al transporte urgente y 466 al transporte sanitario programado. En concreto, el transporte urgente contará con 93 ambulancias de Soporte Vital Básico, 48 ambulancias de Urgencias, 31 UVIs móviles, seis unidades de Soporte Vital Avanzado con Enfermería, dos vehículos de intervención rápida, cinco recursos para catástrofes y ocho ambulancias de alta complejidad. Por su parte, el transporte sanitario programado estará compuesto por 466 ambulancias, de las cuales 368 serán colectivas y 98 individuales.
Entre las novedades, el contrato incorpora 35 nuevos recursos y 13 mejoras del servicio. Los nuevos recursos se distribuyen entre las provincias, con la incorporación de ambulancias de Soporte Vital Básico y Avanzado en localidades como Chinchilla de Montearagón, Alcázar de San Juan, Ciudad Real capital, Puebla de Don Rodrigo, Azuqueca de Henares, Guadalajara capital, Casarrubios del Monte, Los Navalmorales y Toledo. Además, se suman dos vehículos de intervención rápida, cinco vehículos de catástrofes, ocho ambulancias de alta complejidad y 10 ambulancias de transporte programado.
Las mejoras del servicio incluyen la conversión de ambulancias convencionales a Soporte Vital Básico o con Enfermería en municipios como Casas Ibáñez, La Roda, Tobarra, Almadén, Iniesta y Quintanar del Rey, así como la ampliación del horario de servicio de ambulancias de 12 a 24 horas en Villarrubia de los Ojos, Sonseca, Toledo capital, Villafranca de los Caballeros y Yepes.
Alberto López Ballesteros ha resaltado que el nuevo contrato supondrá “más seguridad, mejor tecnología y una atención de mayor calidad para la ciudadanía de Castilla-La Mancha”. Según López Ballesteros, las ambulancias serán “más seguras, con mayor visibilidad exterior, accesibilidad mejorada y sistemas de seguridad activa y pasiva reforzados”. Las UVIs móviles estarán mejor equipadas, permitiendo realizar analíticas sanguíneas in situ, incorporar ecógrafos portátiles y mejoras en el equipamiento electromédico, con capacidad de transmisión de telemetría en tiempo real.
Toda la flota de ambulancias de Soporte Vital Básico mejorará la dotación de material e incorporará cardiocompresores mecánicos, lo que permitirá “mejorar la eficacia de las maniobras de soporte vital”. Además, se incorporan ambulancias de alta complejidad para traslados de pacientes con soporte ECMO y otros traslados especiales, y se refuerzan los recursos para la asistencia en catástrofes y accidentes con múltiples víctimas.
El personal también verá mejoradas sus condiciones, con la elevación de los requisitos de formación y la renovación de uniformes y Equipos de Protección Individual. En cuanto al transporte programado, se incorpora un sistema avanzado de control y trazabilidad, así como una aplicación móvil que permitirá a los pacientes conocer la ambulancia asignada y los tiempos estimados de recogida.
La humanización de la atención es otro de los ejes del nuevo contrato, con mejoras en accesibilidad para personas con discapacidad, problemas visuales o trastornos del espectro autista. Se refuerza el confort del paciente, incorporando musicoterapia durante los traslados y kits pediátricos de acomodación, así como ambulancias optimizadas para pacientes en tratamiento de diálisis.
Finalmente, el gerente ha señalado que el nuevo contrato permitirá “reducir los tiempos de espera del transporte sanitario programado, especialmente en las altas de urgencias y en tratamientos críticos como diálisis, oncología o radioterapia, en algunos casos hasta la mitad de tiempo”.



