Según una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), cada familia española gastó una media de 1.351 euros en el último año en productos y servicios sanitarios, incluyendo el coste del seguro de salud privado, que es abonado por el 48 % de los hogares con un importe medio de 765 euros. El estudio también pone de manifiesto que un 22 % de las familias ha aplazado o renunciado a algún gasto sanitario necesario por motivos económicos, con consecuencias negativas para la salud en un 43 % de los casos.
El informe, basado en una muestra representativa de 1.278 hogares españoles entre 18 y 74 años, detalla que los medicamentos son el gasto más habitual, con un desembolso medio de 222 euros entre quienes adquirieron fármacos con receta y 175 euros entre quienes compraron sin receta. Sin embargo, la partida más costosa corresponde a los tratamientos dentales, ya que la mitad de las familias tuvo gastos odontológicos con un coste medio de 667 euros.
La salud visual también representa un gasto importante, con 361 euros de media para quienes necesitaron gafas graduadas o lentillas, que representan el 43 % de los encuestados. Por su parte, la fisioterapia y la rehabilitación fueron requeridas por un 20 % de los hogares, con un coste medio anual de 376 euros. En cuanto a la salud mental, un 11 % de los hogares tuvo algún miembro que precisó atención psicológica o psiquiátrica, con un gasto medio de 542 euros.
El estudio destaca que los tratamientos dentales son los más afectados por la renuncia o el retraso en el gasto sanitario, con un 18 % de hogares que no pudieron acceder a ellos, seguidos por gafas y lentillas con un 13 %. También se retrasan medicamentos, sesiones de rehabilitación, apoyo psicológico o la compra de audífonos. En el 9 % de los casos, el impacto de estas renuncias o retrasos fue grave.
El gasto sanitario varía considerablemente según la comunidad autónoma. Murcia encabeza el ranking con un desembolso medio anual de 1.558 euros, seguida de Galicia con 1.435 euros y Canarias con 1.331 euros. En contraste, Castilla-La Mancha (736 euros), Cataluña (832 euros) y Andalucía (834 euros) se sitúan entre las regiones con menor gasto sanitario directo.
En Castilla-La Mancha, el gasto medio se sitúa en 736 euros, muy por debajo de la media nacional. Este dato refleja las diferencias territoriales en el acceso y consumo de servicios sanitarios privados y productos relacionados con la salud.
La encuesta de la OCU pone de relieve la carga económica que supone para muchas familias el acceso a la salud, así como las desigualdades regionales y la renuncia a tratamientos necesarios que pueden afectar negativamente a la calidad de vida de los ciudadanos.


