La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado la situación que atraviesa el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo, donde asegura que persiste un «colapso estructural» agravado durante el verano por la falta de profesionales. El sindicato reclama al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) la contratación de más facultativos, la apertura de las camas hospitalarias cerradas y un plan de contingencia para hacer frente al incremento de la actividad asistencial.
En una rueda de prensa, el médico de Urgencias y delegado de CSIF Sanidad Toledo, Miguel Ángel González, ha señalado que este verano el servicio cuenta con 11 facultativos menos que hace un año y ha criticado la decisión de la Gerencia de destinar durante julio y agosto a médicos de planta y de otras especialidades para realizar guardias en Urgencias.
Según el sindicato, esta medida no resuelve el problema, sino que traslada la falta de personal a otros servicios del hospital y obliga a profesionales sin experiencia específica en Urgencias a asumir esa asistencia.
CSIF también ha alertado de la saturación que registra el servicio. Según los datos facilitados por el sindicato, este lunes había 77 pacientes pendientes de ingreso hospitalario, de los que 13 llevaban tres días esperando una cama, mientras permanecen cerradas 80 camas en el hospital.
El sindicato sostiene que esta situación afecta especialmente a pacientes de edad avanzada y con varias patologías, que permanecen durante largos periodos en Urgencias a la espera de una plaza de hospitalización.
Por su parte, la responsable de CSIF Sanidad Toledo, Victoria Gutiérrez, ha atribuido este escenario a la falta de planificación y de recursos, una situación que, a su juicio, se ve agravada por la saturación de la Atención Primaria, el cierre de camas de hospitalización geriátrica y la paralización de la ampliación del Servicio de Urgencias.
Además, ha advertido de las condiciones en las que trabajan los profesionales, asegurando que algunos boxes, diseñados para una sola camilla, albergan actualmente dos, lo que incrementa los riesgos para pacientes y sanitarios.
Ante esta situación, CSIF exige al Sescam la contratación estable de médicos para Urgencias y el resto de especialidades, el fin del traslado de facultativos desde otros servicios, la apertura de las camas cerradas y la puesta en marcha de un plan de contingencia que garantice una atención asistencial adecuada.
