La campaña de melón y sandía ha arrancado en España con mejores sensaciones que la anterior, marcada por los bajos precios y el solapamiento de producciones entre distintas zonas. Los primeros cortes ya se están realizando en el sur, especialmente en Almería, mientras Castilla-La Mancha mira a las próximas semanas con la esperanza de una campaña más ordenada, menos tensionada y con precios que permitan recuperar rentabilidad.
El inicio de temporada llega con poca oferta en el mercado, precios altos en origen y menor presión de producto procedente de otros países. La sandía, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, alcanzó en la semana del 27 de abril al 3 de mayo una cotización media nacional en origen de 99,67 céntimos por kilo, un 18,65% más que en la misma semana del año anterior, cuando se situó en 84 céntimos.
La campaña se abre con una amplia variedad de producto en el campo español: sandías negras, ralladas, ultrafirmes, minis o de carne naranja, y melones blancos, amarillos o de piel de sapo. Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha vuelven a concentrar buena parte de la superficie y producción nacional de estos cultivos.
El año pasado, el Ministerio contabilizó 23.100 hectáreas de sandía, frente a las 21.500 del ejercicio anterior, y 17.500 hectáreas de melón, frente a las 16.700 previas. La producción alcanzó 1,31 millones de toneladas de sandía y 642.100 toneladas de melón.
En Almería, donde se producen los primeros cortes de la temporada, el impacto del tren de borrascas ha condicionado las decisiones de muchos agricultores. Según ha explicado a Efeagro el secretario provincial de COAG, Andrés Góngora, numerosos productores descartaron nuevos ciclos de verduras en invernadero y pasaron directamente a cultivar sandía y melón. Esto ha provocado un aumento de la superficie de sandía extratemprana en invernadero, que ya se está cosechando, de entre el 5% y el 6%.
Góngora ha señalado que “los precios, por ahora, son interesantes”. En el caso del melón, ha apuntado que su campaña “siempre va un par de semanas de retraso” respecto a la sandía y que cada vez se orienta más hacia la variedad piel de sapo, frente a otras como el cantaloup o el galia, muy demandadas en Francia y cuya producción ha crecido en Marruecos.
También desde Murcia se habla de un arranque positivo. El presidente de la sectorial de sandía y melón de Proexport, José Cánovas, ha indicado que la campaña “ha empezado bastante bien”, en buena medida porque “el mercado está vacío de envíos de ultramar”. En esta región se prevé una superficie similar a la de la temporada anterior.
El gran objetivo del sector es evitar lo ocurrido el año pasado, cuando la meteorología alteró el calendario natural de las diferentes zonas productoras. En Murcia y Castilla-La Mancha, la coincidencia de cosechas durante julio y agosto provocó una fuerte presión sobre los precios. Cánovas ha recordado que aquella campaña fue “muy dura” precisamente por ese solapamiento.
En Castilla-La Mancha, el recuerdo de la pasada temporada sigue muy presente. El presidente de la Interprofesional de Melón y Sandía de Castilla-La Mancha, José Ángel Serrano, la ha calificado como “una de las peores de los últimos 20 años, con precios ruinosos”. Entre las causas, ha citado las lluvias tardías, que retrasaron las plantaciones en Andalucía e hicieron que coincidieran con las castellanomanchegas, y las altas temperaturas de junio, con hasta 42 grados, que adelantaron cosechas y provocaron nuevos solapamientos con otras zonas, como la valenciana.
A ese escenario se sumó una mayor entrada de producto desde Turquía y de melón tardío procedente de Marruecos, lo que contribuyó a un exceso de oferta. Según el Fondo Español de Garantía Agraria, el año pasado se retiraron del mercado cerca de 4 millones de kilos de sandía y otros 2 millones de kilos de melón, destinados principalmente al consumo de ganado o a su distribución gratuita a través de bancos de alimentos.
La cooperativa Anecoop, que exporta alrededor del 75% de las sandías y melones de sus cooperativistas, principalmente a países de la Unión Europea, también coincide en que el arranque de campaña está siendo distinto: poca oferta, precios altos en origen y algo de competencia exterior.
Con este escenario, Castilla-La Mancha encara una campaña clave para uno de sus cultivos de referencia, especialmente en zonas donde el melón y la sandía tienen un peso económico importante. La evolución de las temperaturas, el ritmo de entrada de las producciones nacionales y la competencia de terceros países marcarán si este buen inicio se consolida o si el mercado vuelve a tensionarse en los meses centrales del verano.
