Castilla-La Mancha se consolida como la comunidad autónoma con mayor superficie de viñedo ecológico de España. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España, la región cuenta con 68.541 hectáreas, una cifra que supone el 41,6 % del total nacional.
La distancia con el resto de comunidades es notable: Castilla-La Mancha duplica la superficie de Cataluña, que suma 34.314 hectáreas, y triplica la de la Comunidad Valenciana, con 19.129. España, además, mantiene su liderazgo en la Unión Europea en viñedo ecológico, con 164.861 hectáreas.
El crecimiento de este modelo de producción responde a un consumidor cada vez más atento al origen, la sostenibilidad y la calidad de los alimentos que compra. El socio fundador de Spanish Organic Wines, Francisco Robles, ha señalado a Efeagro que desde hace alrededor de una década el cultivo de vino ecológico está creciendo “sin ningún tipo de problema”, al tiempo que aumentan los socios de la asociación y los mercados “están respondiendo bien”.
Robles ha destacado que “el consumidor tiene priorizado el concepto de sostenibilidad respecto a otros atributos de la alimentación”. A su juicio, esta tendencia se relaciona con una mayor preocupación por la salud personal, la calidad del producto y el respeto al medio ambiente. “Mira más la etiqueta”, ha subrayado, en referencia a un comprador más exigente e informado.
Los datos de Nielsen apuntan en esa misma dirección: la alimentación ecológica ya estaba presente en el 67 % de los hogares españoles en 2025, con una media de ocho actos de compra al año.
Una apuesta iniciada por bodegas pioneras
Entre las bodegas que apostaron pronto por este modelo se encuentra Bodegas Robles, que comenzó a trabajar el vino ecológico a finales de la década de 1990. Actualmente dispone de 30 hectáreas en régimen ecológico en Málaga, con variedades como Pedro Ximénez, Moscatel y Verdejo, bajo la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles.
El responsable de sus viñas, Juan Rubio, ha recordado que en aquellos primeros años “eran casi unos pioneros, unos locos”. Sin embargo, ha señalado que hoy existe una demanda creciente de consumidores que buscan productos ecológicos.
Rubio ha explicado que el objetivo de la bodega es hacer “todo lo posible para tener los mejores vinos” y lograr que el cliente valore el trabajo que hay detrás de una explotación ecológica. Esa labor también se traslada al enoturismo, con actividades en las que se muestra a los visitantes la importancia de la cubierta vegetal, el control biológico de plagas, los setos, los insectos y las levaduras autóctonas.
España, líder europeo pese al ligero descenso de superficie
La superficie ecológica total en España se situó en 2024 en 2.944.941 hectáreas, un 1,6 % menos que el año anterior. En el caso concreto del viñedo ecológico, el país contaba con 164.861 hectáreas, tras una reducción anual del 0,9 %.
Aun así, este tipo de cultivo representa ya el 18 % de toda la superficie de viñedo en España y el 19,4 % de la extensión ecológica destinada a cultivos permanentes. Además, trabajan en este ámbito 1.475 bodegas y embotelladores industriales, según el último informe de producción ecológica del Ministerio.
Por comunidades autónomas, tras Castilla-La Mancha se sitúan Cataluña, con 34.314 hectáreas; la Comunidad Valenciana, con 19.129; y Castilla y León, con 14.039. En términos proporcionales, Murcia es la comunidad con mayor peso del viñedo ecológico sobre su viñedo total, con un 68,8 %, seguida de Cataluña, con un 59,8 %.
El liderazgo de Castilla-La Mancha refuerza el papel de la región en el sector vitivinícola nacional y la sitúa en una posición estratégica dentro de un mercado que avanza hacia modelos de producción más sostenibles, vinculados a la calidad y a las nuevas demandas del consumidor.
