La segunda parte de ‘Valores y Reinos’, una novela de fantasía con raíces conquenses, llega con una trama “más oscura”

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Reinos y Valores novela pentalogíaLa segunda parte de la pentalogía ‘Valores y Reinos’, del escritor con raíces conquenses Manuel Revilla Peñaranda, ha salido a la venta este miércoles, 25 de octubre, con una trama «más oscura y violenta» que la primera entrega de esta novela fantástica ambientada en la época medieval.

Asimismo, junto a la publicación de esta segunda parte, también se ha lanzado la segunda edición de la primera, una noticia por la que el autor afirma estar «muy contento» tras despejar su «inquietud» sobre la aceptación de los lectores de una obra que tardó 10 años en escribir e ilustrar, y que espera que pueda estar publicada en su totalidad a finales de 2018.

Los cinco libros en los que se va a publicar por completo ‘Valores y Reinos’ ya están escritos, apunta el autor, que puntualiza que la novela «no es que naciera con la idea de ser partida pero su extensión es tal que cinco partes fue «una división lógica y balanceada».

«Los lectores han apoyado desde el primer momento esta obra -editada por Nova Casa Editorial- al darse cuenta de que les ofrecía un punto de vista que rompe con los conceptos clásicos de la fantasía», refrenda Revilla Peñaranda sobre esta pentalogía referenciada entre la Baja y Alta Edad Media inspirada en la historia de España e incluso por leyendas conquenses de diablos y sucesos sobrenaturales que le transmitía su madre en la niñez.

RACIOCINIO Y MAGIA

Esta segunda parte de la novela, explica el autor, profundiza en la historia de los cinco hermanos que son el hilo conductor de esta obra y de los que, junto a otros personajes, ningún lector está «a salvo de sentirse atraído» aunque «jamás pensara que le gustaría». De la misma manera, la continuación de ‘Valores y Reinos’ sigue descubriendo el mundo de Isi, «una combinación perfecta donde habitan el raciocinio y la magia».

Un relato en el que posa, según Revilla, «una gran carga de fantasía» que se integra desde la infancia como «algo natural». «¿Quién no recuerda dibujos como Mazinger Z, He-man o Dragonball? ¿O películas como Conan, la Princesa Prometida, la Historia Interminable o Flash Gordon?», plantea el autor de esta saga que también se nutre de «elementos que la hacen creíble».

«Mi gran pasión por la historia han dotado esta pentalogía con esa profundidad y realismo que tanto me gustan. Por la parte más ingenieril -el autor se dedica a la ingeniería aeronáutica- trato de dar veracidad a las técnicas de combate, las estrategias o la arquitectura. Sí, hay magia, pero ni la magia se escapa de las leyes físicas que rigen su mundo», ha manifestado Revilla sobre su pasión por escribir ‘Valores y Reinos’ y la simbiosis de su formación para integrarla en esta novela fantástica.

NO SOLO LETRAS

El escritor desvela que él también realiza las ilustraciones que dejan ver algunas de las localizaciones por las que atraviesan los personajes de esta novela. «He tenido la oportunidad de añadirlas y recuperar esa esencia que tanto las enriquece», subraya Revilla sobre la parte gráfica de la obra, que se extiende también en otro formatos como el booktrailer que puede verse en el link https://youtu.be/B-8HqZqFAg4.

Este vídeo muestra algunas ilustraciones inéditas de la obra acompañadas de la banda sonora que el grupo argentino Trunks Projetc ha creado para ‘Valores y Reinos’, una novela a la que, en comparación con la serie de televisión Juego de Tronos, «una de las mejores cosas que podría pasarle» es que pudiera acabar en la pequeña o en la gran pantalla, apunta el autor.

«Es una obra muy bien descrita y las escenas que ocurren en ella son visualizadas sin problema. Al fin y al cabo, se trata de narrar una historia que merece la pena, así que podría llegar al público en forma de libro o en forma de película o serie. Con unos cuantos y costosos efectos especiales, creo que se podría hacer algo memorable», asevera el escritor, que no olvida nombrar a autores como Tolkien y su ‘Silmarillion’ como algunas de sus inspiraciones esenciales.

«LOS GUIONISTAS DARÁN UN BUEN DESENLACE A JUEGO DE TRONOS»

Cuestionado sobre la serie basada y la propia novela en la que está basada en su contenido inicial –‘Canción de Hielo y Fuego’ de George R.R.Martin–, Revilla ha asegurado que le gusta «mucho» ya que considera que tiene «madurez y un estilo muy real». «Esa obra ha abierto muchas puertas».

«El gran tirón de la serie y su velocidad han hecho que los libros queden retrasados en su trama. Creo que los guionistas darán un buen desenlace que nos dejará satisfechos. Por otra parte, George, como ya ha demostrado en muchas ocasiones, cerrará la obra como le plazca», ha dicho Revilla sobre Juego y Tronos, que emitirá dentro de al menos un año su octava y última temporada.

 

La aparición de una linterna y el ADN en una botella sitúan a Morate junto a los cuerpos de Laura y Marina

La aparición de una linterna y el ADN en una botella sitúan a Morate junto a los cuerpos de Laura y Marina

El testimonio del inspector jefe de la Brigada de Policía Judicial de Cuenca vertido en la tarde de este martes en el juicio contra Sergio Morate por doble asesinato ha situado al presunto autor de las dos muertes en el lugar donde aparecieron los cuerpos de Marina y Laura, en el entorno de la localidad de Palomera, a unos 10 kilómetros de la capital conquense.

En concreto, y a preguntas de la representante del Ministerio Fiscal, ha aseverado en su testificación por un lado que aparecieron restos de ADN de Morate en una botella de la Virgen de Lourdes; de igual modo que una linterna encontrada «por casualidad» cerca del lugar puede guardar relación con el acusado, ya que funcionaba con tres pilas del mismo paquete al que pertenecía una cuarta, que apareció dentro de su envase en la casa de los padres del encausado.

Como extremo relevante, también ha desvelado que se encontraron restos orgánicos de Morate en la palanca de cambios y en el volante del vehículo que presuntamente se utilizó para trasladar a los cadáveres, propiedad de un amigo del acusado, y el cual le prestó el mismo día de los hechos a petición suya, sin ser conocedor del motivo por el cual lo necesitaba.

REGISTROS DOMICILIARIOS Y HALLAZGO DE LOS CUERPOS

Como datos del registro realizado en la calle río Gritos donde podrían haberse cometido los asesinatos, el agente ha explicado que sí que se encontraron bridas, cinta americana y un paquete de bolsas grandes, de donde faltaban en concreto dos unidades.

Continuaron los registros en Chillarón y Palomera «con toda la artillería», con servicio aéreo, guías caninos o unidades Geo de intervención submarina para «buscar los cadáveres». Ya el día 12 de agosto, según el testimonio del inspector, recibe la comunicación de Arturo M., la persona que se encontró los cuerpos.

«Una vez allí, comprobamos un fuerte olor. Vi los cuatro pies. La zona ya estaba acordonada y se habían iniciado las labores», ha comentado, añadiendo que los cuerpos estaban «semienterrados y con cal viva».

A partir de ahí, inician la investigación para relacionar a Morate con la compra de cal viva, lo cual le lleva no sólo a establecimientos de Cuenca sino a algunos de la provincia. Por fin, dieron con un local en el Polígono Sepes donde hay constancia de haberse vendido en los últimos días de julio dos sacos de cal de 15 kilos, valorados en 10 euros cada uno. En esa zona se consiguió situar igualmente el teléfono móvil de Morate.

También se estudió la compra de pico y pala, y fue el hallazgo de una pala en el Opel Frontera propiedad de Morate lo que llevó a relacionar esa compra con una linterna frontal encontrada en los alrededores de dónde aparecieron los cuerpos.

Con estos últimos acontecimientos, el día 13, se dicta la orden internacional de detención a través de la Oficina de Policía Judicial, quien tiene las competencias para ello.

INTENSO INTERROGATORIO DE LA DEFENSA

La declaración del inspector que ha durado un total de dos horas y cuarenta minutos, y en el turno de las preguntas de la defensa se han vivido momentos de más intensidad. En primer lugar, cuando el abogado de Morate le afeaba que diera por hecho que la ubicación del encausado era en Palomera en virtud de los repetidores de comunicaciones cuando esos repetidores abarcan varios kilómetros a la redonda.

Igualmente, la ha preguntado en repetidas ocasiones el motivo por el cual él mismo se encargó del traslado de Morate una vez que llegó a España, y la razón por la cual siguió acompañando al detenido cuando es competencia de otro cuerpo policial.

«Le explico: yo he dirigido esta investigación desde el minuto 0. Como director, soy el que me pongo los servicios y me pongo lo que tengo que hacer. Me da igual que haya servicios de traslados, porque soy yo el que dispone y quiero conocer todo lo que está ocurriendo», ha detallado visiblemente enfadado.

Prosiguiendo con su respuesta, ha apuntado que él tenía que encargarse de «gestionar una gran cantidad de cosas». «Y quiero estar presente, ¿vale?. Y otra cosa, en el traslado de nuevo a la cárcel de Estremera, le acompaño porque Sergio así nos lo pide y no quiere que le dejemos solo. ¿Le ha quedado claro», ha espetado.

En este tramo del interrogatorio, el presidente de la Audiencia Provincial, José Eduardo Martínez, ha tenido que llamar en reiteradas ocasiones la atención a ambos, llegando incluso a amenazar con «tomar medidas».

LOS CUERPOS APARECIERON «EN CÍRCULO Y CON POLVO BLANCO»

Al final de la sesión vespertina han intervenido un total de cuatro agentes de Policía Nacional. Estos agentes fueron los primeros en llegar al lugar del hallazgo de los cuerpos tras la llamada del Servicio de Emergencias 112.

El testimonio de estos agentes ha confirmado que los cuerpos aparecieron semienterrados, en posición circular y «con una especie de polvo blanco» cubriéndoles por encima.

Jefe de Policía cuenta la confesión de Morate en España: “Lo de Laura lo sentía. Con Marina tenía obsesión”

Sergio-Morate

El intendente Jefe de la Policía Nacional de Cuenca ha testificado en la tarde de este martes durante el juicio en el que Sergio Morate Garcés se enfrenta a 48 años de prisión por presuntamente asesinar a su exnovia Marina Okarinska y una amiga de ésta, Laura del Hoyo. En su declaración, ha dado detalles de la confesión que el acusado hizo en varias ocasiones a su llegada a España tras su extradición desde Rumanía. «Lo de Laura lo sentía, pero con Marina tenía obsesión».

A preguntas de la Fiscalía, ha matizado que fueron varias las conversaciones con Morate, desde dentro del avión cuando llega a la base de Torrejón hasta en los calabozos y en los traslados.

«Nos encontramos con Sergio. Él se pensaba que habría un ambiente hostil después de todo lo que se había dicho de él en los medios, pero le preguntamos qué tal le habían tratado en Rumanía después de un mes detenido», ha indicado. «Nos preguntó lo primero por su madre, y le dijimos que estaba muy preocupada y que lo estaba pasando realmente mal».

También pregunta por un agente, de nombre Fran –quien acompañaba al inspector– sobre el cual tenía conocimiento que había tratado muy bien a su madre. «La he liado gorda, la he jodido», llegó a decir Morate.

«ANTES DE SUICIDARME, NOS VAMOS LOS DOS POR DELANTE, ¡NO TE JODE!»

Además, ha revelado que Morate llegó a decir en referencia a Marina: «Antes de suicidarme, nos vamos los dos por delante. ¡No te jode!», ha recordado, insistiendo en que «dijo que sentía lo de Laura, que no se lo esperaba, y que sí estaba arrepentido de ello».

Igualmente, ha asegurado que cuando hablaba de Marina en aquellos primeros momentos en España, «se venía arriba, se envalentonaba».

«Contó sus viajes a Ucrania, que la relación se había enfriado. Que le había dado todo y que quería que fuera la madre de sus hijos. Estaba loco por ella», ha manifestado.

Ha añadido además que estaba «obsesionado» con la posibilidad de que Marina pudiera tener otra pareja. Durante sus días en Rumanía huido, había oído noticias de que se había casado en Ucrania. «Y nos pedía que si le podíamos enseñar las fotos de esa boda».

Relataba Morate, además que «durante un periodo de tiempo se levantaba por la mañana y decía: ‘Tengo que hacerlo'» –en alusión a acabar con la vida de Marina. «Pero luego pensaba en su familia, en otras cosas, en su vida, y se le iba la idea».

Morate llegó a decir: «La he liado, estoy jodido y lo tengo bastante mal». Cuando Morate se enteró de que el día de los hechos Laura acompañaba a Marina, le llegó a decir a la exnovia que volviera otro día porque no tenía los enseres que iba a recoger preparados.

«Él no quería que subieran las dos juntas, lo que tenía preparado era para Marina. Aunque se arrepentía de lo de Laura, una vez que estaban arriba, cerró la puerta con llave, y ya no cuenta más», añade en su testimonio el agente.

«ME CAGUÉ BAJANDO LOS CUERPOS. OÍ UN RUIDO»

También ha aseverado que en las distintas conversaciones que mantuvieron con Morate, les relató cómo bajó los cuerpos desde su domicilio al vehículo en el que los trasladó. «Es que ahí me cagué. Oí un ruido y me cagué», dijo el acusado, que explicó que bajó primero un cuerpo y luego otro en el ascensor cuando escuchó un ruido en el garaje y pensó que era un vecino.

«Me dijo que metió a cada chica en una bolsa de basura, que a una la metió en el maletero y a otra entre los asientos del vehículo», ha indicado el jefe de Policía, quien ha agregado que también se interesaba Morate por las investigaciones en torno a la compra de la cal viva. «Ahí estuve torpe», llegó a reconocer.

Según las palabras del agente, Morate llegó a considerar que si no hubiera sido por la presencia de Laura, no le habrían «pillado».

También ha considerado que a su amigo Alexander E., que llegó a estar en su casa tras cometerse el asesinato, le había metido en un «marrón», debido a su condición de tercer grado penitenciario.

«NO PODÍA DORMIR. PREGUNTABA POR LA BODA DE MARINA»

En una visita posterior a los calabozos, Morate volvió a hablar con los agentes que se hicieron cargo de su custodia a su llegada a Madrid. «Estaba obsesionado con ver las fotos de la boda de Marina».

Como más ejemplos de su «obsesión», ha dicho que una vez acabó con la vida de las chicas, examinó el teléfono móvil de Marina en varias ocasiones buscando «fotos con otros chicos», pero al final acabó tirándolo. Cuando los policías le dijeron que no habían podido encontrarle, éste contestó: «¿Habéis mirado en las papeleras?».

También ha relatado el momento en el que llega a Cuenca acompañado de los agentes y Morate se encontró con un policía conocido suyo, al que le dijo: «Has detenido a un famoso. Me han traído en el avión de los ministros, me han traído los Geos y me han sacado todas las televisiones. La he liado más que en el caso de Bretón».

QUISO COLABORAR CON LA JUSTICIA

El inspector ha aseverado que Morate quiso «colaborar» con la justicia y contarlo todo «a cambio de cambiar la consideración de asesinato por homicidio». «También nos dijo que quería ver a su madre y que no quería ir a la cárcel de Cuenca, que allí le iban a repudiar».

«Quiero pagar por dos homicidios, no dos asesinatos», insistía Morate según el relato del policía. «Había estado leyendo e informándose sobre penas. Y estaba obsesionado con asesinatos mediáticos, como el de José Bretón o Marta del Castillo».

Morate a un amigo el día de los asesinatos: “La he liado gorda. La he cagado”

Palacio de Justicia Cuenca

Durante la segunda jornada de juicio contra Sergio Morate ha prestado declaración Alexander E., amigo del encausado que en agosto de 2015 se encontraba cumpliendo condena por un delito de tráfico de drogas y que conoció al acusado en prisión, recordando que el mismo día 6, cuando desaparecieron las dos chicas, empezó a disfrutar de un permiso penitenciario y en un momento de la tarde llegó a estar en casa del presunto asesino.

A preguntas de la abogada de la familia de Marina, ha reconocido que en un momento de la conversación en su vivienda, Morate le llegó a decir: «La he liado gorda. La he cagado».

Previamente, en torno al mediodía, habló con Morate con la idea de viajar juntos hacia Alicante para ver un concierto, por lo que se dispuso a coger un tren rumbo a Cuenca desde Madrid, para salir juntos hacia la capital alicantina.

Al llegar a la estación de tren, se extrañó por el hecho de que Morate no hubiera ido a recogerle. Entonces, le llamó por teléfono, tras lo que cogió un taxi rumbo a la casa del acusado, y una vez allí, entró en la vivienda y se quedó en el salón.

«Me dijo que tardaríamos un poco en salir, que tenía cosas pendientes, y que en torno a las 2.00 o las 3.00 de la madrugada nos iríamos. Yo le dije que tenía que estar temprano en Alicante porque me iban a hacer una oferta de trabajo. Me molestó, me hizo ir desde Madrid hasta su casa para luego decirme que no se venía conmigo. Si me lo hubiera dicho, me habría ido por mi cuenta», ha manifestado.

Tras reconocer que este extremo le hizo «enfurecer», ha desvelado que Morate le dio a entender que había vuelto a estar con Marina, dejando claro que en todo caso no vio a nadie más en la casa. «En ningún momento pasé del salón», ha dicho, negando haber visto ningún cadáver en la vivienda. «Después me pidió que le aparcara el coche, pero estaba enfurecido. Le mandé a la mierda».

MORATE PIDIÓ A UNA PRIMA QUE ELIMINARA SUS REDES SOCIALES

Una prima de Morate, Águeda M., ha reconocido que vio al acusado la noche en la que presuntamente ocurrieron los hechos en Palomera. Visiblemente nerviosa y llorando, ha revelado que le pidió cancelarle «todas las redes sociales» un par de días después de los asesinatos tras contactar con ella desde un teléfono desconocido.

Águeda, que facilitó los pantallazos de esas conversaciones a la Policía, ha desvelado que Morate le preguntó por «cómo estaba la familia» toda vez que ya se conocía que le estaban buscando y que tanto él como las chicas estaban desaparecidas. «Le pregunté que qué había pasado, pero no me contestó».

«Le pregunté que dónde estaba él, y contestó que no me lo iba a decir», ha señalado, antes de asegurar que tenía «miedo» y que incluso llegó a temer que a ella misma le pasara «algo». Además, ha confirmado que Morate le pidió que le dijera a su madre que contactara con su abogado.

También ha prestado declaración la expareja de Morate que le denunció por episodios de malos tratos en 2008, lo cual llevó a la cárcel al ahora acusado. Según sentencia firme, quedó demostrado que la retuvo en su casa, la desnudó y la fotografió.

LA «TRAMPA» DE LOS UCRANIANOS

Otro testigo con quien el acusado mantenía amistad, Carlos J., ha contado en el juicio que Istvan H., también amigo del acusado tras su anterior paso por la cárcel, se comunicó con él vía mensajería instantánea para preguntar por su Morate. «Necesito hablar contigo urgente. Cuando puedas, llámame», le dijo Istvan unos días después de cometerse los asesinatos.

En esa conversación, aportada por la representante del Ministerio Fiscal, Istvan llegó a decir a Carlos: «Algo malo le pasó. Voy a mover los hilos para encontrarlo«, le dijo, haciendo alusión a «los ucranianos esos» en referencia al entorno de Marina Okarinska. En mensajes posteriores, Istvan llega a sugerir que le han tendido «una trampa» a Morate y que él sólo «no puede» con las dos chicas.

Hha prestado declaración Rigoberto F., conocido de Sergio Morate, quien ha relatado que recibió un mensaje del acusado, añadiendo que se puso en contacto con el defensor en esta causa, José Javier Gómez Cavero, a quien le hizo el «favor» de intentar contactar con Morate.

Efraín S., por otra parte, ha dado testimonio durante la sesión de mañana para indicar que vio a Marina y Laura en las proximidades de la casa de Morate el día de los hechos.

El testigo, que vive cerca de esta vivienda, ha confirmado que eran aproximadamente las 18.00 horas cuando las detectó. En concreto, Marina estaba sentada en el coche, hablando por teléfono, en el asiento del acompañante, acompañada de Laura.

EL HALLAZGO DE LOS CUERPOS

Arturo M., la persona que encontró los cuerpos, ha relatado que mientras paseaba a sus perros, le llamó primero la atención el olor, tras lo que vio un pie de una de las chicas.

En ese momento, consciente de que se estaban buscando a las dos jóvenes desde hacía unos días, dio por hecho que se trataba de Laura y Marina, por lo que tras comprobar con la luz del coche que había dos cuerpos, llamó inmediatamente al 112.

Describiendo el lugar del hallazgo, ha comentado que se encuentra a unos 40 metros del nacimiento del río Huécar, añadiendo que hay vegetación muy espesa en esa época del año.

También ha asegurado que mucha gente había buscado ya por esa zona los cuerpos, sin conseguirlo. Dos días antes, según su testimonio, ya había notado «algo de olor» por esa zona, y pensó que sería un corzo, ya que por su experiencia como cazador, suelen ir a ese entorno cuando se están muriendo.

ÚLTIMOS TESTIGOS

Uno de los últimos testigos en someterse a las preguntas de los letrados en el turno de mañana, Germán S., que trabajaba en una tienda ‘grow shop’, ha manifestado que dos días antes de los asesinatos, Morate fue a comprar «fertilizante» en actitud «nerviosa».

A continuación, Arancha L., camarera de un bar de Palomera, ha asegurado que Morate le causaba «miedo» al encontrarse a solas, si bien ha precisado que ese miedo se debía a malas experiencias anteriores con otros chicos.

Sara S., que tuvo una breve relación de «encuentros» con Morate, ha relatado algunos de los mensajes que se intercambió con el acusado, indicando que llegó a escribirse el mismo día de los hechos.

Por último, Luna L., hermana de Arancha y también camarera del bar de Palomera, ha situado a Morate rumbo a la zona donde se encontraron los cadáveres días antes de la desaparición de las chicas.

Un testigo dice que Morate preguntó por procesos de extradición y prescripción de delitos antes de los asesinatos

Un testigo dice que Morate preguntó por procesos de extradición y prescripción de delitos antes de los asesinatos

Eliseo S., el cuarto testigo de la mañana en pasar por la sala de vistas de la Audiencia Provincial de Cuenca donde se juzga a Sergio Morate por doble asesinato, ha declarado que la noche anterior a producirse los asesinatos se encontró a un grupo de amigos en Palomera, entre ellos Morate, con quienes mantuvo una conversación.

En la charla que mantenían, hablaron de temas como la violencia de género. Además, Eliseo S., que es licenciado en Derecho, ha revelado que Morate se interesó en la noche antes de los asesinatos sobre aspectos como los procesos de extradición y de prescripción de delitos.

En todo caso, ha dejado claro que se trataba de una conversación entre cuatro amigos, donde él «se interesó un poco más en esos temas». Tras esa conversación, ha manifestado que fueron a dar una vuelta en uno de los coches de Morate por los caminos aledaños al pueblo, algo que era habitual.

CONOCÍAN BIEN TODOS LOS PARAJES CERCANOS AL PUEBLO

Eliseo S., quien tenía una amistad desde pequeño con Morate por veranear ambos en la localidad de Palomera -donde aparecieron los cuerpos-, ha dicho que tanto él como el acusado conocían bien todos los parajes cercanos al pueblo.

Ha corroborado además que vio a Morate en la tarde en la que supuestamente se produjeron los asesinatos, sobre las 21.00 horas. «Fueron 10 segundos de conversación, dijo que se iba a casa, que se encontraba mal», ha manifestado, asegurando que posteriormente le vieron en la puerta de su casa.

MÁS TESTIMONIOS

Por la sala de vistas también ha pasado Raúl T., conocido de Morate, que ha indicado que, si bien no eran íntimos amigos, se conocían desde hacía unos tres años. En su testimonio, ha recordado que prestó a Morate un Seat Ibiza de color rojo, propiedad de su mujer, y no era la primera ocasión que se lo dejaba como préstamo.

El mismo día 6 de agosto, día de los hechos que se juzgan, Morate le pidió que le prestara el coche «sin dar muchas más explicaciones». Tras dejárselo, al día siguiente, cuando fue conocedor de la desaparición de Morate y de las dos chicas, fue a poner en conocimiento a las autoridades que había dejado el vehículo al acusado.

El coche, según ha dicho, apareció por la mañana del día 7 estacionado en un lugar distinto. Además, ha insistido en que el único juego de llaves existente estaban en poder de Morate.

También ha relatado cómo, el mismo día 6, tuvo un encuentro con él tras reiteradas llamadas para intercambiarse en la Estación de Servicio El Área un navegador GPS tal y como habían acordado, aseverando que en ese momento la actitud de Morate no le resultó extraña.

Según su reconstrucción de los hechos, aquella noche encontró a Morate nervioso e incurriendo en contradicciones, algo que no era normal. Tal y como ha reconocido, además del GPS, habían acordado que Morate le entregara como regalo una bolsa de marihuana. En ese intercambio, comprobó que en el maletero de su vehículo no portaba nada más.

El hermano de Raúl T., Sergio T., propietario de un establecimiento de equipos de música para vehículos, ha explicado que su relación con Morate no iba más allá de negocios, ya que él le actualizaba navegadores GPS.

La última ocasión en la que se encontró con él, según su testimonio, le comentó que tenía pensado coger «vacaciones». Ha dicho además que insistía en devolverle el GPS esa misma tarde por su intención de dejar Cuenca.

Se reanuda el juicio contra Morate con la declaración de un trabajador al que quiso comprar cal viva

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Se reanuda el juicio contra Morate con la declaración de un trabajador al que quiso comprar cal viva

El juicio contra Sergio Morate que se celebra en la Audiencia Provincial de Cuenca para dilucidar si es culpable de los asesinatos de Marina Okarinska y Laura del Hoyo se ha reanudado pasadas las 9.40 horas de este martes en segunda sesión con la declaración de Manuel L., quien ha manifestado que compareció por voluntad propia ante la policía toda vez que supo de la desaparición de las dos chicas en agosto de 2015 para comunicar que el acusado intentó comprar cal a finales del mes de julio.

«Le dije que no vendíamos cal, que se fuera a otro sitio», ha dicho el testigo, quien ha identificado hasta en tres ocasiones a Morate.

Los cuerpos de Marina y Laura aparecieron dos días después de ser asesinadas semienterradas en cal viva en el paraje conocido como ‘El Bodegón’, en la localidad de Palomera, a unos 12 kilómetros de Cuenca.

Finaliza tras 11 horas la primera sesión del juicio contra Morate con varios testigos apuntando a malos tratos

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Finaliza tras 11 horas la primera sesión del juicio contra Morate con varios testigos apuntando a malos tratos

La primera sesión del juicio que dirimirá si Sergio Morate es culpable de los asesinatos de Laura del Hoyo y Marina Okarinska ha finalizado tras 11 horas en las que más de una decena de testigos han pasado por la sala de vistas de la Audiencia Provincial de Cuenca para ser cuestionados por los letrados, y varios de ellos han coincidido en apuntar la existencia de malos tratos previos por parte del acusado hacia Marina cuando ambos mantenían una relación.

Morate, que al igual que su hermano y sus padres se ha acogido a su derecho a no declarar en el juicio, ha permanecido durante toda la jornada frío y calmado, y sólo en el momento en el que ha escuchado la voz de Marina en una grabación aportada como prueba ha cambiado el gesto y se ha mostrado más incómodo.

En la sesión, una amiga de Marina, su madre y quien fuera la jefa de la víctima en un restaurante de Cuenca han llegado a admitir que tenían conocimiento de que había episodios de malos tratos, llegando incluso a encontrar moratones en su cuerpo.

Durante el juicio, los testigos han llegado a afirmar que una vez Morate intentó estrangularla y ésta se zafó con una patada en los testículos. Esto motivó que, pasado un tiempo, Morate achacara a dicha patada el cáncer testicular que sufrió, lo cual en una ocasión motivó que Marina volviera con él tras romper la relación.

UN DOCUMENTO PARA QUE «ESTE CABRÓN NO SE VAYA DE ROSITAS»

Además de corroborar que hubo moratones, del testimonio de su exjefa se extraía que además, en cierta ocasión, Morate la tuvo encerrada cerca de cuatro horas en el interior de un coche, de noche y en una zona de monte alejada de la ciudad.

En este mismo testimonio, la regente del establecimiento hostelero ha llegado a sugerir que Marina llegó a pensar en redactar un documento «o testamento». «Por si me pasa algo, que este cabrón no se vaya de rositas», ha dicho reproduciendo palabras de Marina.

Se da el caso que, según la testigo, este documento iba a ser encargado al abogado Gómez Cavero, que en este juicio actúa como defensa del acusado.

«DESGRACIADO, ASESINO»

Durante el juicio se han vivido varios momentos de tensión entre familiares de las víctimas y el acusado. Primero, ha sido la hermana de Marina la que, al entrar en la sala de vistas, se ha dirigido a Morate para decirle: «Levanta la cabeza, desgraciado, y mírale a la cara a mi madre».

Por su parte, la hermana de Laura, una vez terminado su testimonio, se ha dirigido al presunto asesino en voz baja: «Asesino. Asesino. Qué valor… Asesino».

También la madre de Laura, al finalizar su intervención, ha pedido permiso a la Presidencia del Tribunal poder ponerse enfrente de Morate. «Quiero que me vea la cara», ha manifestado antes de que el presidente de la Audiencia, José Eduardo Martínez, le denegara tal petición.

Además, al finalizar la sesión, familiares de Laura del Hoyo se han abalanzado sobre el furgón policial que devolverá a Morate a dependencias policiales al grito de «asesino».

Para la segunda jornada, que arrancará a las 9.30 horas en el Palacio de la Audiencia conquense, está prevista la declaración de tres testigos que deberían haber intervenido hoy, otros 17 más en el turno de mañana –cinco de ellos por videoconferencia– y otros tres en sesión de tarde, además de 10 testimonios de agentes de policía, también cinco por videoconferencia.

La exjefa de Marina corrobora los malos tratos de Morate: “Un día la encerró cuatro horas en un coche”

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La exjefa de Marina corrobora los malos tratos de Morate: “Un día la encerró cuatro horas en un coche”

Por la sala de vistas de la Audiencia Provincial de Cuenca donde desde este lunes se juzga a Sergio Morate por doble asesinato ha pasado María Luisa L., quien fuera jefa de Marina en el restaurante del Casco Histórico de Cuenca. Según su testimonio, la relación entre ambos era «de posesión y acoso». «La seguía fuera del trabajo, le acosaba por teléfono y estaba siempre muy pendiente de ella».

Según ha dicho, una vez le contó un episodio en el que una noche «la dejó en un monte metida dentro de un coche, y él se quedó fuera esperando cuatro o cinco horas hasta que se aburrió».

«Marina era muy valiente y muy luchadora. Mostraba preocupación, pero miedo, quizá lo tenía, pero no quería preocupar a los demás», ha manifestado María Luisa, quien ha reconocido que en una ocasión detectó moratones en uno de los brazos de Marina. «Le pregunté que qué era eso, y me dijo: ‘Ya sabes'».

La exnovia de Morate, según el relato de su exjefa, dejó el trabajo en el establecimiento hostelero «obligada» porque Morate le pidió en Navidad que regentara una tienda propiedad de la familia en un centro comercial, alegando que si no accedía, iban a tener «bronca».

María Luisa ha revelado además que Marina redactó «un documento» a Gómez Cavero –ahora abogado de Morate– para que éste «no se fuera de rositas» si le pasaba algo.»Lo que más me sorprendió es que una persona de 22 años tenga que hacer un testamento por si le pasaba algo», ha afirmado.

En este momento ha tenido un pequeño encontronazo con el abogado de la defensa, toda vez que éste le ha preguntado por qué razón no denunció nunca los presuntos malos tratos, remarcando que la propia testigo llegó a ser orientadora laboral en el Instituto de la Mujer. TESTIFICAN DOS TÍAS DE MORATE

De otro lado, Ana María M., también tía de Morate, ha contado que el día de los hechos el acusado acudió a su vivienda de Chillarón a cenar, donde pasó poco tiempo, saludando tanto al llegar como al marcharse.

La tía, que ha reconocido que se fue de casa «con mucha prisa», ha indicado que no tenía conocimiento de que tuviera previsto un viaje inminente a Rumanía.

Fue esa misma noche cuando se enteró de la desaparición de Marina y Laura por la visita de la Policía a Chillarón, y ha negado que tuviera contacto con él desde la cena hasta la detención.

Preguntada por si ha vivido algún episodio violento entre Sergio y Marina, ha negado rotundamente que eso se produjera en su presencia. «Les he visto enfadados alguna vez, pero violencia no».

María Luz G., también tía de Morate, ha dicho desconocer si entre Marina y Sergio había mala relación o que hubiera habido episodios de malos tratos.

OTRA TESTIGO CONFIRMA QUE VIO «MORATONES» Y QUE INTENTÓ «ESTRANGULARLA»

La madre de una amiga de Marina, María N., ha confirmado que en alguna ocasión ha visto «moratones» en el cuerpo de la víctima e incluso que en verano vestía de manga larga para que no se le vieran las marcas.

Igualmente, ha dicho tener constancia de que Marina sentía «temor» por Morate y que esa era la razón por la que quería volver a Ucrania. «Decía: ‘Este tío me va a matar'».

Una testigo revela que Marina no denunció malos tratos físicos de Morate por “cariño y respeto” a la madre

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Una testigo revela que Marina no denunció malos tratos físicos de Morate por “cariño y respeto” a la madre

Una amiga íntima de Marina Okarinska, Bárbara M., ha revelado durante el juicio contra Sergio Morate por doble asesinato que el acusado maltrataba físicamente a su exnovia, pero ésta nunca denunció este extremo por «cariño y respeto» a la madre del acusado.

Además, ha manifestado que la exnovia de Morate le había comentado en alguna ocasión que el acusado «le perseguía». «La última vez que vino a mi casa me dijo que tenía miedo, que se sentía perseguida, que estaba asustada. Hasta cuando venía a mi casa después del trabajo, más de una vez, estando en la cocina, veíamos el coche de Sergio dando vueltas», ha manifestado.

«Muchas veces mi madre y yo le cogíamos del brazo y le decíamos que denunciara», ha dicho Bárbara, quien ha subrayado que la madre de Sergio era conocedora de esos malos tratos. «Sergio una vez intentó ahogarla con sus propias manos, y ella le pegó una patada en los testículos», ha dicho Bárbara, añadiendo que en alguna ocasión el acusado llegó a culpar a esa patada del cáncer que sufrió posteriormente.

Según ha dicho, incluso en alguna ocasión presentó moratones en la cara y en el cuerpo. Bárbara, que se ha derrumbado durante su intervención, ha desvelado igualmente que realizó una grabación de una conversación mantenida con Marina, en la que le contaba que tenía miedo. Tal y como ha señalado, grabó esa conversación porque tenia el presentimiento de que era «la última vez» que la iba a ver.

Esta grabación, que ha sido reproducida en el juicio, ha sido de los pocos momentos en los que Morate ha cambiado el gesto, que se ha mantenido frío durante todo el día.

MORATE INSINUÓ QUE CONTRATARÍA A ALGUIEN PARA «LIQUIDAR» A MARINA

En la conversación, según ha subrayado Bárbara, Marina le llega a confesar que en alguna ocasión Morate había insinuado que podría llegar a contratar a alguien para «liquidarla».

«Me contó que se tenía que ir a Ucrania por ciertas cosas. Quería escapar, quería huir», ha insistido, asegurando que Marina le relató cómo le perseguía y que le había sido infiel en reiteradas ocasiones.

A preguntas del abogado de la familia de Laura del Hoyo, ha corroborado que Marina temía por su vida, que se fue a Ucrania por miedo y por «solucionar unas cosas».

LA MADRE DE LAURA PIDE QUE MORATE LE MIRE A LA CARA

La madre de Laura del Hoyo, María C., he rememorado el día de los hechos, recordando que salió a andar y visitó a una amiga, y en torno a las 22.30 horas recibió una llamada de Sonia, la hermana de Laura.

«Mamá, mira qué horas son, Laura no me coge el móvil. Estoy preocupada», dijo Sonia, según el testimonio de la madre, tras lo que fueron a poner la correspondiente denuncia a comisaría.

Regresando a casa, según ha relatado, encontraron el coche de Laura aparcado en una céntrica calle, tras lo que llamaron a la Policía. Al abrir el coche encontraron todas las pertenencias de Laura, a excepción del teléfono móvil.

Ha pedido al finalizar su testimonio poder colocarse en frente de Morate. «Quiero que me vea la cara», ha dicho, pero el presidente del tribunal no lo ha permitido.

De su lado, una de las hermanas de Laura, que cada vez que hacía referencia al acusado le nombraba con nombre y apellidos y enfatizando mucho su pronunciación, ha recordado el momento en el que, una vez tuvieron constancia de que Laura y Marina habían desaparecido, acudieron a la casa de Morate, donde se encontraron con la madre del acusado. «Estaba muy nerviosa».

En esta sesión vespertina están llamados a declarar hasta 16 testigos, y ya han pasado por la sala de vistas los padres y hermanas de Laura del Hoyo. Además, el hermano de Sergio Morate, que ha comparecido por videoconferencia; la madre, María Jesús G.; y el padre, Agapito M., han rechazado contestar a las preguntas de los letrados.

La defensa de Morate considera que nunca tuvo pensamiento de matar a Marina: “Tenían una relación cordial”

José Javier Gómez Cavero

La defensa de Sergio Morate sostiene que su defendido «nunca tuvo pensamiento» de acabar con la vida de Marina «ni confeccionó un plan» para ello, añadiendo que había una relación entre ambos «estrecha y cordial», como a su juicio demuestra un encuentro previo en Valencia para operar a un perro propiedad de Marina.

TLa defensa entiende que «no es lógico que fuera intencionado, ya que Morate tenía previsto ir a un concierto a Valencia y después a Rumanía para ser padrino en el bautizo del hijo de un amigo», indicaba la defensa, añadiendo que «había muchas llamadas mutuas» entre ambos.

Morate «estaba convencido de que la situación de ruptura era transitoria», además de que era desconocedor del nuevo estado civil de Marina, que había contraído matrimonio pocos meses antes.

EL ABOGADO, JOSÉ JAVIER GÓMEZ CAVERO

El abogado, José Javier Gómez Cavero, en su primera intervención dirigiéndose al jurado popular, ha pedido a sus miembros que «intenten» no dejarse influenciar a lo largo de esta semana ni por medios de comunicación ni por terceras personas para poder mantener la imparcialidad.

Ha aprovechado para advertir de que los testimonios que se pongan de manifiesto a lo largo del juicio «son sólo opiniones». «No porque un policía diga que es culpable, es culpable».

«Ustedes pueden opinar lo que quieran de Morate. No confundamos, no estamos valorando si es bueno o es malo», ha dicho, para posteriormente criticar que las acusaciones particulares y el Ministerio Fiscal hayan sacado a relucir durante esta primera jornada del juicio el hecho de que Morate tuviera antecedentes de maltrato.

Gómez Cavero ha puesto de relieve que «desde el primer momento» se apuntó a Morate como culpable. «Directamente, a este señor es al único al que se ha investigado», ha aseverado.

Según ha dicho el abogado, «hay una sola prueba» que apunta a Morate como culpable. «No hay pruebas reales de que las chicas subieran a la casa», ha dicho, agregando además que «no hay ni una sola señal» ni restos de las víctimas ni en la casa ni en el coche.

También ha rechazado que su viaje a Rumanía fuera motivado por una huida, ya que tenía pensamiento de viajar hasta allí para asistir al bautizo del hijo de un amigo.

Ha adelantado además que el testimonio y los informes de forenses que pasarán por la Audiencia provincial de Cuenca se dilucidará que «ni Marina ni Laura murieron estranguladas».

ALEGACIONES DE LA FISCALÍA

La representante del Ministerio Fiscal, Cristina Moruno, ha explicado al jurado popular que durante el juicio se intentará acreditar tanto la autoría como la premeditación.

Para justificar la alevosía en el asesinato de Marina, ha recordado que la golpeó dejándola inconsciente antes de asfixiarla con una brida, provocándole la muerte cuando estaba sin sentido e indefensa.

Sobre el asesinato de Laura, ha dicho que no había una «motivación particular» para acabar con su vida, pero tuvo que «quitarla de en medio» debido a que había presenciado el primer asesinato. Ha recalcado que el acusado cerró la puerta de la vivienda donde cometió los crímenes, reduciendo así las posibilidades de Laura de escapar.

La abogada de la familia de Marina, por su parte, se ha dirigido al jurado recalcando que todas las circunstancias preparatorias fueron ideadas para «actuar con impunidad».

Considera también que actuó con alevosía con un «ataque por sorpresa» que aseguraba la indefensión de Marina, «una gravedad añadida a estos hechos».

Ha puesto de manifiesto además que durante la relación, Morate «controlaba» a Marina, y el asesinato fue «el último acto de dominio» que perpetró el acusado.

También ha adelantado que se podrá escuchar durante la celebración del juicio la grabación de una conversación de Marina con una amiga en la que le cuenta que tiene miedo de Morate, por lo que tiene decidido volver a Ucrania.

«ACREDITAREMOS LA ALEVOSÍA EN EL CASO DE LAURA»

El abogado la familia de Laura, Luis Felipe Valero, de su lado, ha dicho en sus alegaciones que en el caso de Laura «también hay alevosía» ya que tampoco tuvo posibilidad de defensa, a lo que ha sumado que cerró con llave la puerta de la vivienda para que «no hubiera defensa posible».

«Acreditaremos la forma de ser del acusado, que ya había sido condenado por acciones no muy lejanas de esta causa, y acreditaremos también la alevosía en el caso de Laura, una persona que sólo por hacer un favor a una amiga perdió la vida», ha subrayado.

Además, ha pedido que se incluya en la causa el comunicado de la familia del acusado días después de ser detenido, en el que lamentaba los asesinatos y repudiaba a Morate, extremo al que se ha opuesto la Fiscalía y la defensa del acusado y que no ha sido finalmente admitido por el presidente del tribunal.

El abogado de la Junta, Antonio Navarro, ha dicho que como acusación popular no puede entrar en peticiones de indemnización, tras lo que ha incidido en la «superioridad» física de Morate para justificar la imposibilidad de defenderse de las víctimas.