La cultura popular de Castilla-La Mancha guarda en sus pueblos pequeñas joyas que, lejos de los grandes focos, conservan tradiciones sorprendentes y llenas de identidad. Cada localidad tiene su propia forma de celebrar, de reunirse y de mantener vivas sus raíces.
En esta ocasión, la mirada se posa en Villamayor de Calatrava, donde a finales de abril arrancan unas fiestas que destacan por su singularidad y por una escena que no deja indiferente a quien la presencia.
En este municipio de poco más de 600 vecinos se vive una de esas celebraciones con historia y carácter propio. Con la llegada de mayo, Villamayor se transforma para acoger Los Mayos y la romería en honor a la Virgen del Rosario, una cita que mezcla devoción, música y convivencia durante tres intensos días. El momento más esperado gira en torno a un simbólico encuentro en el río Tirteafuera, donde tradición y emoción se dan la mano.

El eje de la celebración es el traslado a pie de la imagen de la Virgen hasta la pedanía de Tirteafuera, ya en el término de Almodóvar del Campo. Allí, en el propio cauce del río que separa ambos municipios, tiene lugar el esperado encuentro con San José, patrón de Tirteafuera. Las imágenes, llevadas a hombros por vecinos de cada localidad, se aproximan hasta quedar frente a frente en una escena cargada de significado, rodeadas de estandartes y del acompañamiento del pueblo.
La programación arranca en la noche del 30 de abril, cuando se entonan Los Mayos a la Virgen en un ambiente festivo. Las calles aparecen adornadas con arcos vegetales, cenefas y composiciones elaboradas con naranjas, que aportan color y tradición a cada rincón.

El 1 de mayo comienza temprano con la Diana Floreada a cargo de la Banda Municipal, que recorre el pueblo despertando a los vecinos. A las 8:30 horas parte la Virgen del Rosario en andas, iniciando una caminata de unos 11 kilómetros hasta el río.
Al mediodía se produce el encuentro en el Tirteafuera, uno de los momentos más emblemáticos de la romería. Tras el canto de la Salve, la jornada continúa con una misa en Tirteafuera y una comida popular compartida. Por la tarde, la Virgen regresa a Villamayor, donde la recepción incluye fuegos artificiales y nuevos cantos.
El 2 de mayo tiene lugar la procesión solemne por las calles del municipio. La imagen avanza sobre una llamativa alfombra de sales de colores, mientras se escuchan salvas de escopeta como muestra de respeto. La celebración culmina con la misa en honor a la patrona.

Días más tarde, la tradición continúa con el canto de Los Mayos a la Santa Cruz, prolongando el ambiente festivo en el municipio.
Estas fiestas no solo destacan por su carácter religioso, sino también por lo que representan: la unión entre pueblos vecinos, el apego a las costumbres y el sentimiento colectivo de pertenencia. No es casual que esta romería, con siglos de historia, haya sido relacionada por algunos estudios con la mencionada por Cervantes en el capítulo 52 de la primera parte de El Quijote, lo que añade un valor cultural añadido.

Declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional, las Fiestas de Mayo de Villamayor de Calatrava son una oportunidad para descubrir una tradición diferente, donde la hospitalidad y la convivencia se hacen especialmente visibles en momentos como la comida compartida tras la misa en Tirteafuera.
Una cita que, a pocos días de celebrarse, vuelve a poner en el mapa a este pequeño pueblo con una de las tradiciones más curiosas de la región.


