El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha anunciado este martes una nueva ayuda económica destinada a los productores del coto arrocero de Hellín. La medida, presentada durante una reunión con los agricultores de la zona, busca asegurar la continuidad de un cultivo “único en la región e incluso a nivel nacional por la peculiaridad de ser el único arroz de montaña que hay en España”.
Martínez Lizán ha subrayado el compromiso del Gobierno autonómico con este sector, destacando la importancia estratégica del arroz de Hellín. “Cumplimos con el compromiso adquirido esta legislatura con los productores del coto arrocero de Hellín de respaldar económicamente un cultivo que supone un punto estratégico dentro de nuestra región, porque además de los condicionantes especiales que conlleva mantener viva un área de biodiversidad muy peculiar, es fundamental para entender el modo de vida y la cultura de esta zona, además de lo que supone como actividad económica por la generación de empleo y el mantenimiento de nuestros pueblos vivos”, ha afirmado el consejero.
El arroz de Hellín, protegido por la Denominación de Origen Protegida (DOP) Calasparra, se cultiva en los municipios de Hellín, Calasparra y Moratalla, con variedades como Balilla X Sollana y Bomba. Según Martínez Lizán, la ayuda pretende “relanzar e incrementar este cultivo” tras varios años de descenso en la superficie cultivada.
La nueva línea de ayudas, publicada el pasado viernes en el Diario Oficial, se articula bajo el régimen de minimis y debe solicitarse junto con la PAC. El objetivo es compensar a los agricultores por asumir compromisos ambientales más exigentes. “La intención del Gobierno de Castilla-La Mancha es proteger el coto arrocero de Hellín, compensando a los agricultores por asumir compromisos ambientales más exigentes”, ha explicado el consejero.
Entre los requisitos para acceder a la ayuda, los agricultores deberán dejar un 5% de la superficie sin cosechar para favorecer la fauna o conservar elementos tradicionales, realizar una ‘seca’ de 12 días en julio y permitir el retorno del agua al río desde los bancales, siguiendo la tradición local. Para justificar la ayuda, los beneficiarios deberán presentar antes del 30 de noviembre una memoria que acredite el cumplimiento de estos compromisos.
El importe de la ayuda asciende a 400 euros por hectárea y se financiará con cargo a los presupuestos generales de la Junta de Comunidades. Martínez Lizán ha asegurado que, aunque se trata de una ayuda en concurrencia competitiva, “vamos a atender con total seguridad a todas las solicitudes que se realicen”. Esta línea es incompatible con otras ayudas públicas para el mismo fin, pero sí es compatible con la ayuda asociada a la producción sostenible de arroz de la PAC.
Actualmente, según los datos de la última campaña de la PAC, existen 17 productores en Hellín, aunque la cifra puede variar entre 20 y 25, dependiendo de la comunidad autónoma en la que se declare la superficie cultivada.
“Puede estar en el entorno de los 20 o 25 porque, en función de en qué comunidad autónoma haya mayor número de superficie, los cultivadores tienen que hacer la PAC en esa comunidad autónoma, es decir, en Castilla-La Mancha o en la comunidad de Murcia”, ha detallado el consejero.


