lunes, 20 abril 2026

· Manzanares | Toledo ·

Regularización de inmigrantes en C-LM: testimonios de esperanza y búsqueda de estabilidad

Decenas de inmigrantes relatan sus experiencias tras iniciar los trámites de regularización en las capitales de la región

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El inicio del proceso de regularización de inmigrantes en Castilla-La Mancha ha generado una notable afluencia en las oficinas de atención ciudadana y Correos de la región.

Migrantes de diversas nacionalidades han compartido sus expectativas y experiencias, destacando la búsqueda de estabilidad, tranquilidad y la posibilidad de aportar más al Estado. El proceso, que comenzó este lunes, ha sido recibido con esperanza y cierto alivio por quienes llevan años residiendo en situación irregular.

En Albacete, Luis Biedma, paraguayo de 46 años, fue el primero en entregar la documentación en la sede de Correos. «Fui el primero. Me atendieron muy bien», afirmó Biedma, quien calificó el proceso como «muy sencillo». Para él, la regularización supondría «una tranquilidad para seguir trabajando y aportando al país».

José Luis Pérez, ingeniero aeronáutico venezolano de 42 años, llegó a España en octubre y confía en que la regularización le permita acceder al mercado laboral. «Creo que el proceso va a ser beneficioso para todos. Si podemos trabajar legalmente vamos a aportar mucho más a la Administración», aseguró.

Por su parte, José Luis López, colombiano de 53 años, acudió a Correos junto a su familia. Aunque desconoce cuánto tardará en recibir la resolución, considera que la regularización «sería ideal porque podríamos entrar a trabajar», lo que facilitaría la situación de su familia. «No es fácil llegar a un país extraño, y sin documentos no hay oportunidades», subrayó.

La Oficina Municipal de Atención Ciudadana de Albacete abrió la jornada con una cola de más de cien migrantes. Funcionarios dispusieron mesas en la calle para agilizar los trámites. Wilkerson Jesús Pérez, colombiano de 20 años, esperaba su turno para solicitar el informe de vulnerabilidad, el último documento necesario para regularizar su situación tras año y medio en España. «A esto vine a este país, a regularizarme, salir adelante y tener un futuro mejor», explicó, añadiendo que en Colombia muchos se ven obligados a «hacer cosas malas» para sobrevivir.

En Ciudad Real, Marcela Dorado y Camilo Orozco han vivido siete años sin papeles en la localidad de Cózar, criando a sus dos hijos y trabajando en el campo de forma irregular. «Han sido complicados por el tema del trabajo», relataron, señalando que la falta de documentación les ha impedido acceder a empleos estables. La regularización representa para ellos un punto de inflexión: «El propósito de nosotros es la estabilidad en España», afirmaron.

Eduardo Hurtado y Tania Yeraldine, recién llegados a la provincia, también han trabajado sin contrato en el campo. «Buscar en lo que uno se desenvuelve mejor es difícil porque te piden documentación», señalaron. Eduardo aspira a hacerse autónomo y abrir un negocio de carpintería, un objetivo imposible hasta ahora. «Podemos trabajar y cotizar», destacaron, valorando la oportunidad de construir una vida estable para sus hijos.

Santiago Hurtado, hermano de Eduardo, lleva un año en España trabajando «en negro». La regularización ha sido recibida primero con cautela y después con alivio. «No lo creía», reconoció, y ahora espera poder acceder a un empleo formal. «Da más tranquilidad», resumió.

En Cuenca, la jornada transcurrió sin aglomeraciones, pero sí con dudas sobre los trámites y la obtención del certificado de vulnerabilidad. Diana, residente en Campillo de Altobuey desde hace tres años, ha trabajado «en negro como interna, en bares, en casas» y ahora busca legalizar su situación. Sin cita, no pudo ser atendida pero consiguió un contacto de Comisiones Obreras para informarse.

Walter Antonio, nicaragüense con siete años en Cuenca, acudió con toda la documentación requerida. «Los que venimos queremos trabajar honradamente, no vengo a hacer daño a este país», insistió, mostrando su esperanza en que el proceso le permita regularizar su situación. «Tengo fe en Dios, que es lo más grande, de que a esta gente le toque el corazón y podamos regularizar esta situación», añadió. Lamentó que «parece que a las personas que vienen a buscar fechorías y a meter droga, le dan rápido los documentos, pero al que anda honrado, honrado le va».

En Toledo, Abdilla, natural de Marruecos, destacó la facilidad y rapidez del trámite en la oficina de Correos de la calle Duque de Lerma. Tras presentar la documentación, deberá renovar su pasaporte y culminar el proceso. Trabaja en una finca en Talavera y espera poder estar más cerca de su familia tras años de temporadas en Marruecos. «Ahora estaré mejor», afirmó.

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