El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible, ha regulado el modelo de gobernanza de la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda, un espacio que abarca 56 municipios y más de 418.000 hectáreas, con el objetivo de fortalecer la conservación y la gestión sostenible de este valioso ecosistema.
La constitución del Órgano de Participación y la aprobación de su reglamento permitirán que colectivos, ayuntamientos y la comunidad científica y ciudadana puedan trasladar sus propuestas y demandas en los procesos de planificación e implementación de los programas y proyectos de la Reserva.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha destacado tras la constitución del Órgano de Participación que se busca “que los agentes del territorio, colectivos y ayuntamientos, junto a las comunidades científica y ciudadana, puedan hacernos llegar sus propuestas y demandas en los procesos de planificación e implementación de los programas y proyectos de la Reserva”.
Gómez ha recordado que desde la aprobación del Decreto 270/2023, de 31 de octubre, el objetivo ha sido que este órgano sea “un espacio de encuentro y diálogo, un cauce para escuchar, proponer y consensuar, y un instrumento para fortalecer una gestión verdaderamente compartida”.
Gómez ha mostrado su satisfacción por contar “con una herramienta que nos va a permitir acceder a las propuestas y necesidades reales del territorio, lo que reforzará la legitimidad social de las decisiones que se adopten”.
La Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda es uno de los sistemas de humedales continentales más singulares de la Península Ibérica, “que abarca un territorio profundamente condicionado por el agua, tanto superficial como subterránea, y por una larga historia de interacción entre naturaleza y usos humanos”.
Este espacio incluye 70 lagunas, 33 cauces fluviales y figuras de protección tan destacadas como el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, Reservas Naturales, Microrreservas, espacios Red Natura 2000 y humedales RAMSAR.
Castilla-La Mancha cuenta con tres Reservas de la Biosfera: La Mancha Húmeda, una de las más antiguas de España declarada en 1980-1981; la Reserva de la Biosfera del Valle del Cabriel, compartida con la Comunidad Valenciana; y la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, también de carácter interautonómico.
“En total suman 751.000 hectáreas, lo que significa que Castilla-La Mancha cuenta con un notable patrimonio integrado en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera reconocidas por la UNESCO, que son reflejo de nuestra diversidad ecológica, paisajística y cultural”, ha señalado Gómez.
La consejera ha subrayado la importancia de visibilizar estos espacios y ha anunciado que se han destinado 2,6 millones de euros de los fondos europeos Next Generation para medidas transformadoras en favor de la sostenibilidad de los territorios bajo su influencia.
En concreto, para la Reserva de la Biosfera La Mancha Húmeda, “han sido 1,3 millones de euros, un millón en inversión directa en centros de visitantes como el de Ruidera o Villacañas, en señalización de senderos, en comunicación, o para promoción de la Reserva. Y cerca de 350.000 euros en ayudas a ayuntamientos y entidades, por citar algunos ejemplos, todas ellas, medidas que ayudan a compatibilizar la sostenibilidad de este territorio con la calidad de vida y su desarrollo socioeconómico”.
En el marco de estas actuaciones, la consejera, acompañada por el alcalde de Quero y delegado de Desarrollo Sostenible en la provincia de Toledo, Rubén Torres, la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, y la directora del Agua de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro, ha visitado la Laguna Grande de Quero, donde se va a llevar a cabo una restauración y la creación de un itinerario interpretativo con una inversión de 780.000 euros.
Gómez y Torres han señalado que con este proyecto “buscamos un doble objetivo, la restauración del espacio degradado de la zona prelagunar, y fomentar el uso recreativo de la misma y sus alrededores para dar a conocer sus valores medioambientales”.
Entre las actuaciones previstas en la Laguna Grande de Quero se encuentran la creación de un sendero interpretativo de 4 kilómetros, la instalación de un observatorio para el avistamiento de aves y la plantación de diez bosquetes de olmos.
Gómez ha recalcado que esta restauración es un nuevo ejemplo del compromiso del Ejecutivo de García-Page con la conservación de los humedales, “y se encuadra en los más de 6,5 millones de euros que hemos movilizado en los últimos años desde Castilla-La Mancha preferentemente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia-Next Generation EU) para la restauración de humedales y mejora de hábitats en toda la región”.
Por último, la consejera ha anunciado que a estas inversiones se sumarán las del nuevo proyecto ‘LIFE Integrado Humedales’, que prevé 284 actuaciones en 107 espacios Red Natura 2000, con una inversión de 7,6 millones de euros en los próximos 10 años, cofinanciados por la UE, el Estado y la Comunidad Autónoma.


