La Fiscalía de Cuenca ha solicitado penas de entre uno y cinco años de prisión para varios profesionales de un centro médico de reconocimiento de conductores y de autoescuelas de la provincia, acusados de certificar la renovación del carné de conducir de personas que no se presentaron a las pruebas médicas y psicofísicas. El juicio se celebrará los días 6 y 7 de mayo.
Según el escrito provisional de la Fiscalía, dos médicos contratados y la copropietaria y directora del centro médico, durante el periodo comprendido entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre de 2010, suscribieron certificados para la renovación del permiso de conducir de al menos 48 personas que no acudieron físicamente al centro para realizar las pruebas requeridas.
La Fiscalía sostiene que, a pesar de la ausencia de los usuarios, los acusados firmaron los informes médicos y psicológicos como si las pruebas se hubieran realizado.
El fiscal señala que esta práctica se llevó a cabo con el conocimiento de otro copropietario del centro y de la administrativa, quienes también han sido acusados en la causa. Además, serán juzgados los propietarios y profesores de distintas autoescuelas de Iniesta, Quintanar del Rey y Cuenca, que, según la acusación, tramitaron la renovación de carnés de conducir sabiendo cómo funcionaba el centro médico.
En el procedimiento descrito, una vez que las autoescuelas obtenían la documentación de los usuarios —fotografías, el permiso de conducir antiguo, impresos cumplimentados y tasas de entre 50 y 60 euros—, la remitían al centro médico. Allí, tras la estampación del sello y las firmas de los facultativos y la directora/psicóloga, se hacía constar que los usuarios habían superado los exámenes médicos y psicofísicos, aunque en realidad no se habían realizado. Posteriormente, la documentación era enviada a la Jefatura de Tráfico para la expedición del nuevo permiso de conducir.
El escrito de la Fiscalía recoge el caso de un conductor residente en Madrid que renovó su carné a través de una autoescuela de la provincia, sin haber estado nunca en Cuenca. Según la acusación, este hombre, que había perdido capacidad auditiva por un ictus reciente, consiguió renovar su carné en quince días sin pasar por la autoescuela ni someterse a las pruebas médicas, gracias a la intermediación de un conocido del colegio ‘Arcángel Rafael’ de Madrid.
