El Ayuntamiento de Bolaños de Calatrava, en colaboración con el Consorcio RSU de Ciudad Real, ha dado un nuevo paso en la implantación del quinto contenedor, destinado a los biorresiduos. La iniciativa se materializó el pasado viernes con una jornada informativa en el mercadillo de venta ambulante, un espacio clave para el contacto directo con los vecinos y vecinas del municipio.
Durante la jornada, un equipo de educadores ambientales permaneció a pie de calle resolviendo dudas, explicando qué residuos deben depositarse en el contenedor marrón y concienciando sobre los beneficios ambientales de transformar la materia orgánica en compost. El objetivo principal es facilitar la adaptación de la ciudadanía a este nuevo sistema de recogida selectiva, en línea con la normativa europea y nacional.
El gerente del Consorcio RSU de Ciudad Real, José Manuel Labrador, estuvo presente en el acto y atendió a los medios de comunicación junto a la concejala de Medio Ambiente, Carmen López, y otros miembros de la corporación municipal. Labrador subrayó la importancia estratégica de estas acciones: «La gestión de los residuos orgánicos es el gran reto actual de nuestras localidades.

Estas campañas informativas son herramientas necesarias para que la ciudadanía comprenda que su colaboración es el motor que nos permitirá adaptarnos con éxito a este nuevo sistema de recogida».
Por su parte, Carmen López destacó la buena acogida de la iniciativa por parte de los vecinos: «El mercadillo es el espacio idóneo para el contacto directo. Queremos que nuestros municipios transiten por una senda mucho más sostenible y eso solo se consigue fomentando hábitos responsables en el hogar. La correcta separación no es solo una obligación normativa, es un compromiso con nuestro entorno».
La implantación del contenedor marrón responde a la necesidad de reducir el volumen de residuos que acaban en el vertedero. En este contenedor deben depositarse restos de alimentos como fruta, verdura, carne y pescado, así como cáscaras de huevo, marisco y frutos secos, posos de café e infusiones, pequeños restos vegetales y tapones de corcho.
Con esta campaña, el Ayuntamiento de Bolaños y el Consorcio RSU refuerzan su apuesta por la economía circular, transformando los residuos orgánicos en un recurso valioso para la agricultura y el medio ambiente.


