El aparcamiento disuasorio del barrio de Santa Teresa contará antes del próximo verano con un nuevo sistema de alumbrado público alimentado por energía solar. Así lo ha anunciado la concejal de Obras y Servicios, Loreto Molina, quien ha explicado que la medida responde a una petición de los vecinos para incrementar la seguridad en este espacio.
La intervención municipal contempla la instalación de 24 puntos de luz autónomos que funcionarán mediante energía solar. Según Molina, se trata de una solución “eficiente y sostenible que permitirá dotar de iluminación a esta zona ya pavimentada del aparcamiento sin necesidad de ejecutar canalizaciones eléctricas subterráneas”.
Durante la presentación del proyecto, la concejal ha destacado que la actuación “mejorará notablemente la seguridad tanto de los usuarios del aparcamiento como de sus vehículos, especialmente en horario nocturno, cuando la falta de iluminación venía generando problemas”. Asimismo, ha subrayado la importancia de la medida para el mercadillo de los martes, ya que “los comerciantes necesitan montar sus puestos en las primeras horas del día, especialmente en invierno, cuando todavía no ha amanecido”.
El diseño de la instalación ha tenido en cuenta la conservación del patrimonio arqueológico, dado que el ámbito de actuación se encuentra en una zona protegida. El proyecto limita la intervención exclusivamente a la zona ya urbanizada y no afecta al terreno natural. Además, las cimentaciones previstas serán de escasa profundidad y se ejecutarán sobre capas de pavimento y relleno existentes, sin alterar niveles arqueológicos. La disposición de los puntos de luz ha sido planificada para no afectar ni a la capacidad del aparcamiento ni a la distribución habitual del mercadillo.
Molina ha recordado que este tipo de alumbrado solar “ya ha demostrado su eficacia en otras zonas de la ciudad, ofreciendo un nivel de iluminación adecuado para el tránsito seguro de peatones y vehículos a baja velocidad, al tiempo que reduce el impacto ambiental y los costes de infraestructura”.
Con esta actuación, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con la mejora de los espacios públicos, la sostenibilidad energética y la protección del patrimonio histórico de la ciudad.


