Las exmonjas del monasterio de Belorado (Burgos) han abandonado la pasada madrugada el convento en el que residían y se han trasladado temporalmente a una localidad de la provincia de Toledo, donde una de ellas cuenta con vínculos familiares.
La salida del monasterio se produjo a las 02:46 horas de este jueves, apenas unas horas antes de que venciera el plazo fijado por el Tribunal de Instancia de Briviesca (Burgos) para que las religiosas abandonaran voluntariamente el edificio o se procediera a su desahucio.
Según explicó su portavoz, Francisco Canals, antes de marcharse realizaron un acto simbólico en la iglesia del monasterio: la exabadesa Laura García de Viedma apagó una última vela del altar y posteriormente se apagaron las luces del edificio.
Entrega de las llaves y traslado provisional
Durante la mañana de este jueves, los abogados de las exreligiosas tenían previsto entregar las llaves del monasterio a la comisión judicial, culminando así el proceso de desalojo voluntario.
La salida del convento llega casi dos años después de que las monjas anunciaran su ruptura con la Iglesia católica el 13 de mayo de 2024, una decisión que derivó en su excomunión por un delito de cisma.
El abogado de las exmonjas, Florentino Aláez, ha señalado que la entrega de las llaves se realiza de forma voluntaria, sin necesidad de que intervenga la Guardia Civil para ejecutar el desahucio.
Estancia temporal en Toledo
Tras abandonar Belorado, parte de la comunidad se ha trasladado a una localidad de la provincia de Toledo, donde permanecerán de manera provisional. Otra parte del grupo se instalará en Orduña (Bizkaia).
Según su portavoz, este alojamiento será temporal mientras analizan distintas alternativas de residencia, ya que a través de una campaña lanzada en febrero para encontrar un nuevo convento han recibido alrededor de una treintena de propuestas de casas, fincas o edificios.
Un momento complicado para la comunidad
El abogado de las religiosas ha reconocido que la situación es especialmente difícil para ellas, al tener que abandonar el monasterio que ha sido su residencia durante años y sede de la comunidad desde el siglo XIV.
Asimismo, indicó que durante la entrada de la comisión judicial en el edificio se tomarán fotografías para acreditar que el monasterio queda en buen estado y que no se han retirado obras de arte ni patrimonio perteneciente a la comunidad.
Varios procesos judiciales abiertos
El caso de las exmonjas mantiene todavía varios frentes judiciales abiertos. Entre ellos, el procedimiento relacionado con el convento de Orduña, que se encuentra paralizado mientras se aclara la autoridad del arzobispo de Burgos como comisario pontificio.
También siguen pendientes otros asuntos judiciales relacionados con la salida de varias monjas ancianas del convento el pasado diciembre y con investigaciones sobre la venta de oro y obras de arte del patrimonio del monasterio de Belorado. El abogado de las exreligiosas confía en que estos procedimientos terminen archivándose.



