La Guardia Civil ha detenido en Hellín a un hombre de 60 años y nacionalidad marroquí después de protagonizar una peligrosa huida a gran velocidad por distintas calles de la ciudad, poniendo en riesgo a otros conductores y peatones.
El arrestado está acusado de un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria, otro de desobediencia grave a los agentes de la autoridad y un tercero por tener en vigor una orden judicial de búsqueda y personación.
Huida por las calles de Hellín
Los hechos comenzaron cuando una patrulla del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Hellín observó un turismo en la Avenida de la Libertad, a la altura del cruce con la CM-313 (Hellín-Munera). Al percatarse de la presencia policial, el conductor realizó un giro brusco e inició la huida.
Los agentes activaron las señales acústicas y luminosas para que se detuviera, pero el conductor hizo caso omiso y continuó la fuga a gran velocidad por la N-301, llegando incluso a circular en sentido contrario y a saltarse varios semáforos en rojo, lo que obligó a otros conductores a maniobrar para evitar colisiones.
Intentó escapar a pie tras chocar
La persecución terminó cuando el vehículo colisionó contra un bordillo en la Avenida de la Libertad, lo que provocó que el coche se subiera a la acera y quedara inmovilizado.
Tras el impacto, el conductor abandonó el vehículo e intentó huir a pie, aunque finalmente fue interceptado y detenido por los agentes.
Una vez trasladado a dependencias oficiales, los agentes comprobaron que sobre el detenido pesaba una orden judicial de búsqueda y personación emitida por un juzgado de Tomelloso por quebrantamiento de una orden de alejamiento.
Las diligencias policiales, junto con el detenido, han sido puestas a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Hellín, que se encontraba de guardia y que se ha hecho cargo de las actuaciones.



