La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado este miércoles, con motivo del Día de la Seguridad Privada, la dotación de personal de vigilancia en toda la atención sanitaria presencial del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), así como el refuerzo de la seguridad en los centros y horarios con mayor conflictividad. La petición llega tras conocerse que, entre enero y noviembre de 2025, se han registrado 678 incidentes violentos, una cifra que previsiblemente superará los 687 episodios contabilizados en 2024.
Según ha informado el sindicato en nota de prensa, los datos del Registro de Episodios Conflictivos (REC) del Sescam muestran una tendencia al alza en las agresiones a profesionales sanitarios en los últimos años: 519 en 2020, 560 en 2021, 623 en 2022, 646 en 2023 y 687 en 2024. “Las agresiones no han parado de aumentar año tras año”, señala CSIF.
La central sindical considera fundamental la incorporación de personal de vigilancia en todos los centros asistenciales durante todo el horario de apertura, no solo como medida de prevención, sino también por su efecto disuasorio. “La mayor parte de las agresiones se producen en el ámbito de la Atención Primaria”, destacan, con 437 incidentes registrados en este nivel asistencial entre enero y diciembre de 2025.
CSIF insiste en que invertir en seguridad es invertir en prevención de agresiones, especialmente en la red de Atención Primaria, incluyendo los Puntos de Atención Continuada (Urgencias), donde se concentra la mayor parte de los episodios violentos. Además, el sindicato reclama la instalación de cámaras de seguridad, la revisión de los botones de pánico, la dotación de equipos dobles (dos facultativos y doble personal de enfermería), el acompañamiento en visitas domiciliarias y la adaptación de los espacios asistenciales con mobiliario y elementos arquitectónicos que actúen como barrera, así como múltiples puntos de acceso y salida.
Entre las medidas propuestas también figura una mayor coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el uso de alarmas individuales, dispositivos de pequeño tamaño que emiten una señal acústica de gran potencia y una señal óptica mediante luz LED de alta intensidad.
Por último, CSIF subraya que los profesionales sanitarios continúan sin ser considerados como autoridad pública en el ejercicio de sus funciones, lo que, según el sindicato, permitiría endurecer las penas por agresiones.
