Page defiende a las instituciones ante los ataques: “La verdad no admite muros de ningún tipo”

El presidente de Castilla-La Mancha llama a proteger al Poder Judicial, la Fiscalía, las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad, y reivindica una política basada en el respeto institucional

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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha aprovechado su intervención en el acto institucional del Día de la Región, celebrado este 31 de mayo en el Teatro Auditorio José Luis Perales de Cuenca, para hacer una defensa firme de las instituciones democráticas en un momento que ha definido como marcado por la “crispación” política.

García-Page ha sostenido que la primera obligación de un responsable público es defender las instituciones, incluso cuando sus decisiones no coinciden con los propios intereses. “En esta fase y en este momento de la política española, es importante recordar que la primera obligación de un responsable público es defender las instituciones”, ha afirmado.

El presidente regional ha subrayado que esa defensa adquiere verdadero valor “cuando esas instituciones te vienen a favor o incluso cuando no te gustan”. En este sentido, ha querido trasladar su respaldo a quienes, según ha señalado, están siendo cuestionados por cumplir con sus funciones.

“Frente a los que pueden pensar que las instituciones no son útiles, sí lo son”, ha indicado, antes de expresar “no solo respeto, sino un apoyo cerrado” a todos los que están “sufriendo ataques simple y llanamente por hacer vuestro trabajo”. García-Page ha citado expresamente al Poder Judicial, la Fiscalía, las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y la Policía Nacional: “Gracias de todo corazón”.

Durante su discurso, el jefe del Ejecutivo autonómico ha defendido que jueces, fiscales, guardias civiles, policías nacionales, policías locales y militares son “producto de estos 50 años de democracia”. También ha recordado que las leyes que regulan el funcionamiento del Poder Judicial, la Fiscalía, las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad son normas aprobadas en democracia.

“La democracia, después de 50 años, no tiene que buscar responsabilidades fuera de ella”, ha señalado. “Lo que tenemos, para bien y para mal, ha sido obra de lo que hemos decidido los españoles y las españolas a través de nuestros representantes”.

García-Page ha lamentado que España atraviese, a su juicio, el momento “más alejado del espíritu de la Transición” de su historia democrática. Frente al “frentismo y populismo institucionalizado”, ha pedido no trasladar la tensión política a la vida cotidiana de los ciudadanos.

“No discutan. La mayor parte, el 90% de la tensión que vive el país, es tensión de diseño. Viene de arriba a abajo. La tensión es por problemas de los políticos, no de la calle”, ha advertido.

El presidente castellanomanchego ha defendido una visión “optimista” de España y ha rechazado que los problemas existentes puedan llevar a considerar al país como un Estado fallido. “Este país funciona, y funciona bien. Incluso funciona bien cuando tiene que corregir o autocorregirse”, ha afirmado.

En este punto, ha insistido en la importancia del correcto funcionamiento de las instituciones, especialmente cuando surgen informaciones graves relacionadas con la honestidad pública. “La verdad, se pongan como se pongan, no admite muros de ningún tipo, porque además no sería bueno para el sistema democrático”, ha subrayado.

García-Page también ha reivindicado el papel de la Constitución en la construcción autonómica de Castilla-La Mancha, al recordar que permitió a la región defender sus propios intereses. “No somos ni mejores ni peores que los de al lado, que nuestros vecinos”, ha dicho, antes de destacar que la Constitución dio a la comunidad “la posibilidad de hablar” y “la posibilidad de defender nuestros propios intereses”.

El presidente regional ha defendido que todos los territorios deben contar con los mismos derechos y oportunidades. “Es muy bueno que en toda España todos los territorios estemos en la misma liga, ni ligas de primera ni ligas de segunda”, ha señalado. En materia de “derechos e igualdad”, ha añadido, Castilla-La Mancha “no lo va a consentir”.

En clave regional, García-Page ha agradecido el trabajo de los empleados públicos, con especial mención a sanitarios y docentes, y ha puesto en valor el peso de los servicios públicos en Castilla-La Mancha. Ha recordado que la comunidad cuenta con un sistema “muy multitudinariamente público”, con un “98 por ciento de sanidad pública” y más del 90 por ciento de educación pública.

“No tengo nada en contra de la privada, pero es que tenemos obligación de garantizárselo a todo el mundo, haya o no haya negocio de por medio, y por eso nosotros lo tenemos claro”, ha señalado.

El presidente autonómico ha cerrado su intervención apelando al optimismo y a la autoestima colectiva de la región, apoyándose en datos económicos y sociales que, según ha indicado, sitúan a Castilla-La Mancha en posiciones destacadas en confianza empresarial, creación de empresas, llegada de inversión extranjera, creación de empleo y alojamiento turístico.

Son, ha dicho, “datos como para ir rellenando ese depósito de autoestima, que es obra y consecuencia de todos”. Frente al “ruido” y la “tensión”, García-Page ha defendido una Castilla-La Mancha con “horizonte limpio”, basada en el respeto, la moderación y el cumplimiento de las leyes.

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