Castilla-La Mancha no deja de demostrar que su cocina tiene mucho que decir. Más allá de sus platos tradicionales, la región sigue sorprendiendo con propuestas que van ganando reconocimiento dentro y fuera de sus fronteras. Ahora, uno de sus bocadillos compite por convertirse en el mejor de todo el país.
Entre el 1 de abril y el 3 de mayo de 2026 se celebra el III Campeonato de España de Bocatas, un certamen que busca coronar a los Mejores Bocatas de España y, de paso, dar un impulso al sector y a los establecimientos participantes. Pueden competir todo tipo de locales hosteleros del país que elaboren bocadillos en cualquiera de sus versiones, desde montaditos hasta sándwiches o camperos.
En este contexto, Castilla-La Mancha cuenta con un único representante, y llega desde Albacete. Se trata del bocadillo “Comeorejas”, una propuesta del establecimiento Brocata, situado en la calle Hermanos Jiménez, nº 3, muy cerca del conocido pincho de la Feria.
El bocadillo no pasa desapercibido. Se elabora con pan tipo chapata tostado con mantequilla avellanada y lleva como base piparra dulce picada. A esto se suma una lámina de oreja de cerdo adobada, cocinada a baja temperatura y rematada a la plancha, acompañada de queso provolone fundido y mayonesa de ajo asado. Como toque final, el pan se corona con una piparra entera en la parte superior.

EL BOCADILLO, PROTAGONISTA DE LA COMIDA RÁPIDA
Desde el propio local explicaban en redes sociales cómo afrontan el concurso: “Estamos nerviosos. Pero también muy convencidos de lo que hacemos”. Además, añadían: “No sabemos si ganaremos, pero sí sabemos una cosa: queremos que toda España descubra lo que somos capaces de hacer aquí”. En esa misma línea, defienden su filosofía: “Porque en Brocata hay calle, hay producto y hay mucho respeto por el bocadillo”.
Y es que ‘Brocata’ nació precisamente con esa idea: dar protagonismo al bocadillo dentro de la comida rápida, apostando por ingredientes de calidad y combinaciones cuidadas.
En cuanto al funcionamiento del campeonato, el proceso se divide en dos fases. Primero entra en juego un jurado de clasificación, donde los clientes tienen un papel clave, ya que su valoración supone el 60 % de la nota. El 40 % restante lo aportan inspectores seleccionados por la organización. De ahí salen los finalistas. Después, un jurado profesional será el encargado de realizar una cata ciega para decidir cuáles son los tres mejores bocadillos del país.
Con esta propuesta, Albacete se posiciona en el mapa gastronómico nacional, demostrando que incluso un formato tan cotidiano como el bocadillo puede convertirse en alta cocina cuando se cuidan los detalles.



