Un joven de 23 años ha sido investigado por el Equipo @ de la Compañía de Torrijos como presunto autor de un delito de estafa por ‘phishing’, tras una operación en la que la Guardia Civil ha logrado recuperar íntegramente los 5.600 euros transferidos fraudulentamente a una cuenta controlada por los estafadores.
La investigación se inició tras la denuncia de la víctima, que relató haber recibido un SMS supuestamente enviado por su entidad bancaria, alertando de una transferencia fraudulenta en su cuenta. Según ha informado la Guardia Civil por nota de prensa, «minutos después, para dar mayor credibilidad al engaño, la víctima recibió una llamada telefónica de un supuesto ‘asesor de seguridad’ de la entidad bancaria, quien, empleando técnicas de manipulación y engaño, guió a la víctima para que llevase a cabo una serie de operaciones de manera urgente, tendentes a proteger sus fondos».
Sin embargo, la operación que realmente se ejecutó fue la autorización de una transferencia de 5.600 euros a una cuenta bajo control de los estafadores. Al tener conocimiento de los hechos, el Equipo @ de la Compañía de Mora activó «de inmediato los protocolos de emergencia financiera», logrando bloquear la operación antes de que los responsables pudieran disponer del dinero. De este modo, se consiguió la recuperación íntegra de los fondos y su devolución a la víctima.
La investigación continuó con el objetivo de identificar a los presuntos autores, reconstruyendo la huella digital del delito. El avance en el caso fue posible gracias a la colaboración con el Equipo de Investigación Tecnológico (Edite) de Algeciras (Cádiz), cuyas gestiones «resultaron determinantes para localizar al presunto autor de los hechos, procediendo a su investigación y puesta disposición judicial».
La Guardia Civil ha recordado que «las entidades financieras nunca solicitan claves de acceso, contraseñas o códigos de verificación a través de llamadas telefónicas, SMS o correo electrónico». Además, insisten en que tampoco requieren la realización de transferencias para cancelar operaciones supuestamente fraudulentas o proteger fondos.
Ante cualquier mensaje sospechoso, la recomendación es «no acceder a enlaces, no facilitar información personal o bancaria, finalizar la llamada y verificar la información contactando directamente con la entidad financiera a través de canales oficiales».
