El ‘carpooling’, la nueva moda de compartir coche: menos contaminación y más eficiencia

El coche compartido gana terreno en España como alternativa eficiente y sostenible

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El atasco diario en los accesos a grandes ciudades, polígonos y áreas empresariales, con miles de vehículos ocupados por una sola persona, vuelve a evidenciar la necesidad de avanzar hacia modelos de movilidad más eficientes. En este contexto, el servicio de Coche compartido de Lokinn se presenta como una herramienta para facilitar que personas con trayectos similares puedan viajar juntas, reducir gastos y contribuir a disminuir la congestión y las emisiones contaminantes.

La propuesta de Lokinn está especialmente orientada a entornos laborales y comunidades empresariales. Su objetivo es que trabajadores que realizan desplazamientos habituales puedan publicar sus viajes, buscar rutas compatibles y contactar con otros usuarios para compartir coche de forma sencilla.

Enrique López de Coca, CEO de Lokinn, destaca que la plataforma nace para dar respuesta a una necesidad cotidiana: “Cada día vemos cómo miles de personas hacen prácticamente el mismo recorrido para ir a trabajar, muchas veces en coches distintos y con una sola persona dentro. Nuestro objetivo es facilitar que esos trayectos se compartan de una manera cómoda, segura y útil para todos”.

El funcionamiento de la plataforma es directo. El usuario se registra, publica su próximo viaje de ida y vuelta, indica origen y destino, selecciona el trayecto que mejor se adapta a su ruta diaria y puede contactar con otros conductores o pasajeros para formalizar el desplazamiento. La herramienta busca así convertir recorridos habituales en oportunidades para reducir el número de vehículos en circulación.

“Queremos que compartir coche no sea algo complicado ni excepcional, sino una opción normal dentro de la movilidad diaria”, señala López de Coca. “No hablamos solo de ahorrar dinero, que también es importante, sino de aprovechar mejor los recursos que ya existen: coches que ya están en la carretera y personas que se dirigen al mismo destino”.

La necesidad de este tipo de soluciones queda reflejada en los datos de ocupación de los vehículos. Andrea García, codirectora general de Tribbu, lo resume de forma clara en declaraciones a EFE: “La tasa de ocupación de coches en desplazamientos diarios en hora punta es de 1,1 personas y no tiene sentido seguir moviéndonos así”. Aunque iniciativas como Tribbu han contribuido a visibilizar el potencial del ‘carpooling’, el coche compartido gana ahora espacio como una alternativa práctica también en entornos laborales, empresariales e industriales.

Desde la Dirección General de Tráfico también se ha subrayado el impacto positivo de este modelo. Pilar del Real, técnica de tráfico del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, ha señalado que “parece un poco ineficiente que un vehículo que pesa dos toneladas se desplace para mover a una sola persona”. En su opinión, compartir coche “favorece la sostenibilidad y la seguridad y hace que seamos todos más eficientes”.

Lokinn incide precisamente en esa doble dimensión: ambiental y económica. Compartir trayectos permite reducir la contaminación del aire, aliviar la presión sobre los accesos a los centros de trabajo, disminuir la demanda de aparcamiento y rebajar el coste individual de los desplazamientos. Además, introduce un componente social al conectar a personas que realizan recorridos similares.

“En muchas áreas empresariales el transporte público no siempre llega con la frecuencia o la flexibilidad que necesitan los trabajadores”, apunta el CEO de Lokinn. “El coche compartido puede ser una solución complementaria muy eficaz, especialmente en polígonos, parques empresariales o zonas donde cada día se concentra un gran volumen de desplazamientos”.

Este modelo resulta especialmente útil en territorios con menor cobertura de transporte público o en zonas industriales alejadas de los núcleos urbanos. En esos casos, el coche compartido puede convertirse en una alternativa realista para empresas y trabajadores, al combinar ahorro, sostenibilidad y organización colectiva.

Andrea García también ha incidido en el valor humano de estas iniciativas: “Creo que hay mucha gente queriendo conocer otra gente, queriendo relacionarse y queriendo colaborar”. Una idea que conecta con el planteamiento de Lokinn, que sitúa la colaboración entre usuarios en el centro de su propuesta.

En un momento en el que empresas, administraciones y ciudadanos buscan fórmulas más sostenibles para los desplazamientos diarios, el coche compartido deja de ser una opción secundaria y empieza a consolidarse como una herramienta práctica. “Cada coche que no entra de más en una zona empresarial es menos tráfico, menos emisiones y más eficiencia para todos”, resume López de Coca.

Con esta propuesta, Lokinn sitúa el coche compartido en el ámbito de la movilidad laboral, donde pequeños cambios en la forma de desplazarse pueden tener un impacto directo en la economía de los usuarios, la calidad del aire y la organización del tráfico diario.

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