La Policía Nacional ha detenido en Albacete a dos personas acusadas de un delito continuado de estafa, falsedad documental, usurpación de estado civil, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. Los arrestados, que trabajaban en una empresa de venta a domicilio, aprovechaban su posición para engañar a personas mayores, con discapacidad o en situación de especial vulnerabilidad, logrando un fraude total de 187.185 euros.
La investigación comenzó tras la recepción de dos denuncias en la Comisaría de Albacete, en las que se detectó un patrón común. Los agentes especializados en delitos económicos y fiscales identificaron que los presuntos autores eran dos comerciales que acudían personalmente a los domicilios de las víctimas, mostrando un trato “extremadamente cercano y afectuoso”.
Según la información facilitada por la Policía Nacional, ofrecían productos a precios muy inflados, bajo la promesa de regalar otros artículos o presentándolos como promociones exclusivas.
Durante sus visitas, los detenidos obtenían los datos personales y fotografías de la documentación de las víctimas, que utilizaban posteriormente para solicitar préstamos sin el consentimiento de los titulares. Además, volvían de forma recurrente a los domicilios con el pretexto de renegociar la financiación de los productos, cerrar expedientes o hacer firmar documentos adicionales. Estas excusas servían en realidad para hacerles firmar nuevos compromisos de pago o contratar créditos a su nombre.
El análisis de las cuentas de destino permitió a los investigadores localizar a otras 13 víctimas en Albacete y otras localidades de la provincia. Muchas de las personas afectadas desconocían que estaban pagando créditos bancarios por productos que, en la mayoría de los casos, ni siquiera habían recibido.
Otros sospechaban que podían haber sido estafados, pero por miedo o desconocimiento optaron por seguir pagando las cuotas, sin saber que estas nunca terminaban y que surgían nuevas deudas a nombre de diferentes entidades financieras. La magnitud del engaño solo se hizo evidente para algunas víctimas al revisar sus movimientos bancarios.


