El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha incluido una decena de infraestructuras de Castilla-La Mancha en el II Catálogo de actuaciones en el Patrimonio de las Obras Públicas, un documento que identifica el estado de conservación de estas obras y propone intervenciones para evitar su pérdida.
El informe, presentado en el II Congreso Internacional de Patrimonio de la Obra Pública y la Ingeniería Civil celebrado en Valencia, forma parte de un listado nacional de 102 infraestructuras que requieren trabajos de conservación, señalética y difusión pública.
El objetivo del catálogo es documentar el patrimonio en riesgo y destacar la importancia de su preservación, además de convertirlo en un recurso capaz de generar actividad económica, especialmente en zonas rurales o afectadas por la despoblación.
En Castilla-La Mancha, el catálogo pone el foco en una decena de infraestructuras repartidas por las cinco provincias, muchas de ellas sin uso, en estado de abandono o con un deterioro progresivo. Por ello, se plantean intervenciones concretas para su recuperación.
10 OBRAS HISTÓRICAS
Entre las obras recogidas destaca el acueducto de Alcaraz, en Albacete, una infraestructura de los siglos XV y XVI diseñada para abastecer de agua a la población. Actualmente, solo se conserva en buen estado el tramo más visible, mientras que el resto permanece oculto o en fincas privadas. El catálogo propone investigar su recorrido completo, consolidar los restos existentes y facilitar su visita mediante accesos y señalización adecuada.
También en Albacete figura la estación de Chinchilla, que fue uno de los grandes nodos ferroviarios del país desde su inauguración en 1912. El edificio permanece hoy abandonado y en avanzado estado de deterioro, pese a su valor como testimonio del desarrollo ferroviario en España. Se propone su protección patrimonial y su recuperación como elemento divulgativo.
En contraste, el túnel de Talave, pieza clave del Trasvase Tajo-Segura, mantiene un buen estado de conservación y continúa operativo. Es una de las grandes obras hidráulicas subterráneas de Europa, con más de 30 kilómetros de longitud. Los expertos recomiendan reforzar su monitorización técnica ante el envejecimiento de materiales y apostar por su divulgación mediante herramientas digitales que permitan conocer su complejidad sin acceso directo.


En la provincia de Ciudad Real, el catálogo señala varios ejemplos especialmente sensibles. Uno de ellos es el conjunto de las fábricas de luz de las Lagunas de Ruidera, seis centrales hidroeléctricas que abastecieron de electricidad a buena parte de la región hasta los años 70. Actualmente, las edificaciones se mantienen sin cubiertas y con la maquinaria desaparecida por vandalismo, lo que ha llevado a proponer la creación de una ruta turístico-patrimonial para recuperar su memoria industrial.
También en esta provincia se encuentra el puente romano de Baebio Publio Venusto, una infraestructura del siglo I vinculada a la red viaria del Campo de Calatrava. Permanece sumergido gran parte del año bajo las aguas de un embalse, lo que dificulta su conservación y visita. El catálogo plantea actuaciones de consolidación y su integración en el entorno arqueológico de Oreto-Zuqueca.
Otro caso crítico es el del puente de hierro sobre el río Valdeazogues, en Chillón, un ejemplo de ingeniería metálica del siglo XIX vinculado a la antigua carretera Córdoba-Almadén. Fuera de servicio desde hace décadas, presenta graves problemas de corrosión y deterioro estructural. Los técnicos reclaman una intervención urgente que evite su colapso y permita estudiar su reutilización como paso peatonal o cicloturista.
En Cuenca, el foco se sitúa sobre los depósitos de agua y el muelle de carga de la antigua estación, infraestructuras clave para el funcionamiento ferroviario durante el siglo XX. Tras el cierre de la línea en 2021, el conjunto ha quedado abandonado, afectado por vandalismo y falta de mantenimiento. La propuesta pasa por su rehabilitación e integración en un espacio expositivo vinculado a la historia del ferrocarril.
En Guadalajara, el catálogo recoge las Salinas de Imón, un complejo de origen medieval que llegó a ser uno de los principales centros de producción de sal del interior peninsular. Pese a su declaración como Bien de Interés Cultural, el conjunto se encuentra en estado de abandono, con deterioro de estructuras y pérdida de elementos. Se plantea su restauración y su incorporación a itinerarios turísticos y educativos.
En la provincia de Toledo se incluye la presa de Moracantá, una obra hidráulica romana destinada al riego agrícola. Aunque se conserva parcialmente, presenta un estado de deterioro que hace necesario documentarla, limpiar su entorno y facilitar su interpretación mediante señalética y rutas patrimoniales.
Cierra el listado el puente Viejo de Talavera de la Reina, uno de los símbolos patrimoniales de la ciudad, que sufrió un derrumbe parcial en 2025 tras una crecida del Tajo. Esta infraestructura, con origen romano y sucesivas reformas medievales, se encuentra ahora en proceso de estudio para su reconstrucción con criterios históricos y su integración en itinerarios culturales.


