El Ayuntamiento ha puesto en marcha desde el pasado 26 una campaña para modernizar el parque de contadores de agua mediante la instalación de 296 nuevos contadores inteligentes. Esta iniciativa, enmarcada en el PERTE Realwater, busca mejorar la gestión hídrica a través de la digitalización, beneficiando tanto a usuarios municipales como a sectores industriales y otros perfiles que puedan optimizar su consumo.
Los nuevos contadores de telelectura permiten a los usuarios acceder a datos de consumo en tiempo real mediante la aplicación gratuita Aqualia Contact. Esta herramienta ofrece diversas funcionalidades, como el control instantáneo del consumo a través del «Contador Virtual», la gestión anticipada de la facturación conociendo el consumo acumulado antes de recibir la factura, y alertas personalizadas para detectar consumos inesperados o superar límites establecidos.
Además, el sistema incluye medidas de seguridad para colectivos vulnerables, avisando si no se registra consumo en 24 horas, función especialmente útil para hogares con personas mayores que viven solas. También facilita la detección temprana de posibles fugas mediante avisos automáticos enviados por Aqualia.
Los usuarios pueden gestionar sus datos y consultar históricos tanto desde la aplicación móvil como a través de la Oficina Virtual en la dirección oficinavirtual.aqualia.es.
Carmen López, concejala de Urbanismo y Ciclo Integral del Agua, subrayó la relevancia de esta actuación durante la presentación: «Con la instalación de estos 296 contadores inteligentes, damos un salto cualitativo en la gestión de nuestros recursos hídricos. No solo mejoramos la eficiencia operativa del servicio, sino que empoderamos al ciudadano y a nuestras industrias dándoles herramientas digitales para un consumo responsable. Esta actuación, ligada al PERTE Realwater, es un paso firme hacia un modelo de ciudad más sostenible donde la tecnología está al servicio del bienestar social y medioambiental», finalizó.
La campaña representa un avance significativo en la modernización de la infraestructura hídrica local, alineándose con los objetivos de sostenibilidad y eficiencia que marcan las políticas actuales en materia de recursos naturales.


