martes, 24 febrero 2026

· Manzanares | Toledo ·

La primera fortaleza de Belmonte es hoy un hotel de cuatro estrellas: relax en el corazón de La Mancha

Un cuatro estrellas en Belmonte que combina pasado medieval, patrimonio y bienestar sin salir de Castilla-La Mancha

Comparte

A veces el cuerpo pide parar. Hacer una escapada, desconectar del ritmo diario y recargar energía se vuelve casi una necesidad, especialmente cuando llega el frío y apetece refugiarse en un lugar cálido, tranquilo y con spa. En plena Mancha baja, en el centro de Castilla-La Mancha, el Hotel Spa Palacio del Infante don Juan Manuel se presenta como uno de esos destinos que invitan a desconectar sin tener que recorrer muchos kilómetros.

Este establecimiento de cuatro estrellas está ubicado en Belmonte (Cuenca), en un edificio con siglos de historia. Lo que hoy es un hotel fue en su origen la primera fortaleza de Belmonte. Más adelante se transformó en monasterio y, tras años en desuso, fue completamente rehabilitado para convertirse en un espacio dedicado al descanso, manteniendo la esencia arquitectónica que lo define.

La primera fortaleza de Belmonte es hoy un hotel de cuatro estrellas: relax en el corazón de La Mancha
Imagen: Hotel Spa Palacio del Infante Don Juan Manuel

El edificio se remonta al siglo XIV, cuando don Juan Manuel, Príncipe de Villena, mandó construir un palacio que sirviera como fortaleza de paso en sus viajes. Con el tiempo, el inmueble también fue escenario de otros episodios históricos: entre sus muros nació en 1419 don Juan Pacheco, Marqués de Villena.

Posteriormente, el edificio fue donado a la Orden de las Dominicas, que lo mantuvo como convento hasta los años 60 del siglo XX. Décadas después, el proyecto hotelero devolvió la vida a este enclave único, respetando su arquitectura original pero adaptándolo a las necesidades actuales.

Hoy cuenta con 39 habitaciones equipadas con comodidades modernas, integradas en un entorno donde la historia, la tradición y la cultura conviven con el confort y la calidad de un hotel contemporáneo. Forma parte de la red de Hospederías de Castilla-La Mancha, que agrupa establecimientos de entre tres y cinco estrellas situados en edificios singulares, con alto valor patrimonial y enclavados en entornos de especial interés paisajístico o monumental.

La primera fortaleza de Belmonte es hoy un hotel de cuatro estrellas: relax en el corazón de La Mancha
Imagen: Hotel Spa Palacio del Infante Don Juan Manuel

Además del alojamiento, el hotel ofrece un completo spa, ideal para relajarse tras una jornada de turismo cultural, natural o enológico por la zona. Dispone también de piscina exterior, terraza de verano y espacios preparados para la celebración de eventos sociales, familiares o de empresa. Su restaurante gastronómico, Los Alarifes, apuesta por la cocina local y una amplia selección de vinos, reforzando la experiencia manchega.

El entorno es otro de sus grandes atractivos. Belmonte está declarado Conjunto Histórico-Artístico y es considerado uno de los municipios con mayor riqueza patrimonial de la zona. Sus calles estrechas, plazas y cuestas conducen a edificios civiles y religiosos de gran valor, así como a un impresionante recinto defensivo.

La primera fortaleza de Belmonte es hoy un hotel de cuatro estrellas: relax en el corazón de La Mancha
Imagen: Hotel Spa Palacio del Infante Don Juan Manuel

El castillo de Belmonte, de estilo gótico-mudéjar y situado en el cerro de San Cristóbal, es el gran símbolo de la localidad. Levantado hace seis siglos, fue reformado en el siglo XIX por encargo de Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia, y hoy funciona como museo y espacio para eventos. También destaca la Colegiata de San Bartolomé, con sus puertas del Sol y de los Perdones.

A estos enclaves se suman otros rincones que completan la visita: la casa natal de fray Luis de León, las ruinas del Hospital de San Andrés, el convento de los Trinitarios, la Casa Bellomonte, las puertas de la muralla o el molino El Puntal, desde donde contemplar el atardecer manchego.

La primera fortaleza de Belmonte es hoy un hotel de cuatro estrellas: relax en el corazón de La Mancha
Imagen: Hotel Spa Palacio del Infante Don Juan Manuel

En definitiva, el Hotel Spa Palacio del Infante don Juan Manuel no es solo un lugar donde dormir. Es una oportunidad para alojarse en un edificio que fue fortaleza y monasterio, sumergirse en la historia de Castilla-La Mancha y, al mismo tiempo, disfrutar de un paréntesis de calma y bienestar sin salir de la región. Una escapada que combina patrimonio, paisaje y relax en un mismo destino.

Lokinn

Más noticias

+ noticias