El Partido Popular de Manzanares ha criticado duramente la actitud del alcalde, Julián Nieva, ante la posible implantación de plantas de biometano en el término municipal, calificando de “irresponsable” su negativa a responder a la interpelación presentada por el grupo popular durante el pleno ordinario de mayo.
Según ha explicado la portavoz popular, Rebeca Sánchez-Maroto, el PP solicitó al equipo de Gobierno información sobre las actuaciones realizadas tras la decisión del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan de aprobar una modificación urbanística para limitar este tipo de instalaciones y suspender durante un año la concesión de licencias relacionadas con actividades de almacenamiento, gestión y transformación de residuos orgánicos de origen animal o vegetal.
Sin embargo, desde la oposición aseguran que el alcalde evitó pronunciarse sobre las cuestiones planteadas. “El alcalde volvió a eludir sus responsabilidades, negándose a contestar a preguntas fundamentales para los vecinos de Manzanares y desviando el debate hacia cuestiones ajenas a la interpelación planteada”, afirmó Sánchez-Maroto.
El Grupo Municipal Popular considera especialmente preocupante que el Ayuntamiento de Manzanares no haya adoptado medidas urbanísticas o cautelares similares a las impulsadas en Alcázar de San Juan, pese a la creciente preocupación vecinal por la posible instalación de macroplantas de biometano.
Durante la sesión plenaria, el PP preguntó expresamente cuál ha sido el informe remitido por el Consistorio manzanareño a petición del Ayuntamiento alcazareño, qué valoración realiza el equipo de Gobierno sobre las medidas aprobadas en esa localidad y por qué no se han promovido iniciativas similares en Manzanares.
Un silencio que genera incertidumbre
Para Sánchez-Maroto, “el silencio del alcalde genera aún más incertidumbre y desconfianza entre los ciudadanos”. En este sentido, añadió que “si realmente el Equipo de Gobierno está en contra de estas macroplantas, debería demostrarlo con hechos y utilizando todos los instrumentos legales y urbanísticos disponibles”.
La portavoz popular recordó además que, a su juicio, fue la presión vecinal la que llevó al alcalde a rectificar su postura inicial favorable a estas instalaciones y a comprometerse mediante una declaración institucional a impedir la implantación de plantas de biometano en la localidad.
“Las palabras no bastan. Lo que los vecinos necesitan son garantías jurídicas, medidas concretas y decisiones políticas firmes, no declaraciones vacías”, subrayó.
El Grupo Municipal Popular ha reiterado finalmente su compromiso con la defensa de los intereses de los vecinos de Manzanares y ha anunciado que continuará reclamando transparencia, información y medidas efectivas frente a proyectos que puedan ocasionar impactos ambientales, molestias vecinales o riesgos para el entorno.
