domingo, 25 febrero, 2024

Crispación y Constitución

Artículo de opinión de la coordinadora de Ciudadanos de Castilla-La Mancha, Carmen Picazo

En una entrevista con Risto Mejide, Alaska dijo: ¬ęNos gustan las personas que dicen las cosas con vehemencia solo cuando dicen las cosas que a nosotros nos gustan¬Ľ. Record√© esta reflexi√≥n, tan simple como cierta, estos d√≠as a cuenta de la famosa crispaci√≥n. Durante las √ļltimas semanas el debate pol√≠tico se ha exacerbado en el exabrupto, el griter√≠o y hasta el insulto. Se ha escuchado de todo en el Congreso. Lo curioso es la reacci√≥n de unos y otros. La alarma selectiva: solo es ofensivo aquello que me ofende a m√≠, solo es crispaci√≥n lo que me crispe a m√≠. U√Īas de acero y piel de mantequilla.

A m√≠, que soy de Ciudadanos, en las redes sociales me han llamado roja, facha, traidora a la Patria, blanqueadora de fascistas, blanqueadora de comunistas, etc√©tera. Todo depende del cristal con qu√© se mira, claro. No me quejo. Lo malo es cuando la miop√≠a del hincha tuitero se cuela en el Parlamento. Por dos razones. La primera, porque las instituciones merecen respeto y decoro por parte de quienes representan en ellas a la ciudadan√≠a. La segunda, quiz√° m√°s importante a√ļn, es porque la bronca a menudo orilla el debate sereno y necesario sobre los asuntos que realmente son importantes.

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Ser√≠a absurdo negar que, en mayor o menor medida, todos hemos contribuido. Yo misma me habr√≠a podido ahorrar alguna expresi√≥n excesivamente agresiva. Sin embargo, es justo reconocer que los partidos m√°s radicales, de izquierda, de derecha y separatistas, han sido los que de manera determinante han degradado el ecosistema parlamentario. Podemos y Vox han elevado la temperatura verbal y han convertido en habitual la performance y la bulla. Seguramente porque as√≠ entienden la pol√≠tica. No hay m√°s que ver los canales de apoyo a estos dos partidos en YouTube, con v√≠deos titulados, en una trinchera, ¬ęIrene Montero representa el mal¬Ľ ¬ęDiputado de Vox destroza a periodista progre¬Ľ y, en la otra, ¬ęLos medios apuntan, la ultraderecha dispara¬Ľ o ¬ęMafia y terraplanistas¬Ľ con foto de Feij√≥o y Abascal.

En este contexto sorprende y conmueve asistir a escenas como la protagonizada hace unos d√≠as por Meritxel Batet y Adolfo Su√°rez Illana. Una presidenta del Congreso, socialista, despidiendo con elegancia y respeto a un diputado del PP que se retira de la pol√≠tica. Elogios sinceros y abrazo emocionado. El episodio nos demostr√≥ que otra manera de entender la pol√≠tica es posible todav√≠a. No es que haya que convertir la C√°mara baja en una casita de mu√Īecas, pero el debate, aun cuando se desarrolla con apasionamiento, debe estar siempre enmarcado en un contexto de respeto personal.

A nadie se le escapa que hoy ser√≠a impensable un acuerdo amplio como el que hace cuarenta y cuatro a√Īos hizo posible pasar de la dictadura a la democracia y parir una Constituci√≥n como la nuestra, una ley de leyes progresista en derechos y libertades desde la garant√≠a de la unidad nacional y la solidaridad entre comunidades aut√≥nomas. Es oportuno resaltar aqu√≠, y lo digo con profunda decepci√≥n, que uno de los partidos que m√°s remaron para ello, el PSOE, haya puesto la gobernabilidad de Espa√Īa y el dictado de las leyes en manos de separatistas y radicales, enemigos abiertos del texto constitucional.

Yo s√≠ quiero reivindicar la Constituci√≥n. Somos muchos los que, de coraz√≥n, a√Īoramos el esp√≠ritu del 78. Cuando Espa√Īa ofreci√≥ su mejor versi√≥n, fue posible el consenso. Y √©sta no es una posici√≥n naif, ni simplista ni demag√≥gica. Todo lo contrario. De hecho, la apertura a los grandes acuerdos es la opci√≥n m√°s sofisticada y pol√≠ticamente m√°s madura, desde luego la m√°s interesante en t√©rminos de eficacia para quienes entendemos la gesti√≥n p√ļblica como una herramienta de transformaci√≥n social y un motor de avances efectivos. Quedan pendientes grandes reformas en √°mbitos clave como la educaci√≥n, la sostenibilidad de las pensiones, el fomento de la natalidad, la sanidad, la ciencia, el medio ambiente. Y esas reformas s√≥lo ser√°n posibles mediante amplios acuerdos que en ning√ļn caso podr√°n llegar de la mano de los extremos, la peor expresi√≥n de esa pol√≠tica de bloques enfrentados que se jalea a menudo, tambi√©n hay que decirlo, desde tribunas y tertulias.

Bajar el volumen de la bronca y elevar el de las propuestas y las soluciones es tarea de todos. Medios de comunicaci√≥n, votantes y sobre todo pol√≠ticos debemos decidir si queremos seguir alimentando la hoguera de la gresca improductiva o si queremos apostar, de verdad, por un entorno pol√≠tico de debate maduro y b√ļsqueda de soluciones. Con menos zascas y m√°s pactos de Estado. No se trata del consenso por el consenso, sino como medio para construir mayor√≠as que activen los cambios que Espa√Īa, Castilla-La Mancha y nuestros municipios necesitan. Porque es mucho lo que podemos construir. Porque nuestros hijos y nietos se merecen que ahora, cuarenta y cuatro a√Īos despu√©s, renovemos el √≠mpetu democr√°tico y el pragmatismo que desde la pluralidad y el respeto hizo posible la Constituci√≥n que hoy celebramos.

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