viernes, 27 febrero 2026

· Manzanares | Toledo ·

Vuelve la polémica por la radiación en el Hospital de Toledo: CSIF pide mediciones y Sescam se niega

El sindicato denuncia que los trabajadores “continúan enfermando” y propone asumir el coste de las pruebas

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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha criticado la negativa del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) a realizar mediciones de radiaciones no ionizantes en la zona de laboratorios del Hospital Universitario de Toledo (HUT).

Según ha informado el sindicato en nota de prensa, tras el informe emitido el pasado mes de diciembre por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que descartaba la existencia de riesgo por radiaciones ionizantes, CSIF solicitó a la Gerencia del Complejo Hospitalario que se llevaran a cabo pruebas para analizar otro tipo de radiaciones, las no ionizantes.

Ante la falta de respuesta, la organización sindical decidió remitir un presupuesto de una empresa externa especializada, con un coste de 544 euros, con el objetivo de agilizar el proceso. Desde CSIF sostienen que esta medida permitiría descartar posibles causas relacionadas con los problemas de salud que, aseguran, sigue sufriendo parte de la plantilla.

Sin embargo, la respuesta del Complejo Hospitalario ha sido negativa. Según trasladan desde el sindicato, el centro argumenta que “no hay evidencia científica de que la exposición a radiaciones no ionizantes tenga efectos adversos para la salud” y compara su impacto con el de las radiofrecuencias utilizadas por la radio, la televisión o las redes WiFi.

CSIF lamenta esta postura y considera que se están cerrando vías de investigación sin realizar las comprobaciones oportunas. El sindicato incluso se ha ofrecido a asumir el coste de las mediciones, que incluirían el análisis de campos eléctricos y magnéticos —tanto alternos como continuos—, ondas electromagnéticas e interferencias en la instalación eléctrica.

La responsable de CSIF Sanidad Toledo, Victoria Gutiérrez, ha calificado la situación como “un insulto para los trabajadores”, y ha defendido que existen estudios que apuntan a posibles riesgos asociados a este tipo de radiaciones. A su juicio, realizar las pruebas tendría un claro beneficio: “ya sea porque se confirme que es la causa o porque se descarte y se pueda seguir buscando el origen de las intoxicaciones en otro punto”.

El sindicato insiste en que su única finalidad es esclarecer el origen de los problemas de salud detectados entre los profesionales y garantizar un entorno laboral seguro.

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