La candidatura de Toledo para albergar la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública fue descartada, entre otros motivos, porque el edificio propuesto estaba sin terminar y la documentación presentada tenía todavía carácter preliminar.
Según la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado, Toledo fue además la única de las ocho ciudades aspirantes que no remitió la información adicional solicitada durante la fase de ampliación de datos.
El Gobierno considera que la propuesta toledana carecía de “medidas cuantificadas y compromisos formalizados”. También la valora de forma insuficiente en el apartado de equipamiento, al no incluir un inventario ni una estimación de los costes necesarios para dotar la futura sede.
La capital castellanomanchega competía con Zaragoza, Granada, Barcelona, León, Lugo, Oviedo y Murcia. Finalmente, Zaragoza fue elegida al obtener la mejor valoración en conectividad ferroviaria, adaptación a las necesidades del organismo y medidas de apoyo para el personal.
El informe destaca además que Zaragoza fue la única ciudad que presentó un protocolo con Renfe para ofrecer descuentos del 20 % en los servicios de AVE y Larga Distancia a los trabajadores de la agencia.
Granada quedó como la segunda candidatura mejor valorada, mientras que el resto fueron penalizadas por factores como problemas de conexión, falta de disponibilidad inmediata de los edificios, plazos prolongados para su puesta en marcha o carencias en la documentación técnica.
