La continuidad de las tres escuelas infantiles municipales de Toledo sigue envuelta en la incertidumbre cuando apenas queda un mes para el inicio del curso. La Casita de Chocolate, empresa que ha gestionado los centros durante los últimos quince años y cuyo contrato finaliza el próximo 31 de agosto, ha trasladado a las familias que todavía no existe una decisión definitiva sobre quién gestionará las escuelas a partir del 1 de septiembre, una situación que impide organizar con normalidad el arranque del curso.
En una carta remitida a las familias, la empresa asegura que desconoce «qué condiciones jurídicas, económicas y organizativas» regirán el próximo curso y lamenta que, a estas alturas, no pueda ofrecer información básica sobre el funcionamiento de los centros.
Según explica, todavía se desconoce quién será el gestor del servicio, qué proyecto educativo se aplicará, cuáles serán los horarios, cómo se organizarán los periodos de adaptación, el sistema de alimentación, las cuotas, el material que deberán aportar las familias o los servicios complementarios disponibles.
La Casita de Chocolate recuerda que esta falta de información hace «imposible» preparar uno de los momentos más importantes del inicio de curso: las entrevistas individuales entre las familias y las tutoras, una práctica que, aseguran, llevan realizando desde hace quince años.
«Resulta especialmente difícil despedir este curso en medio de tanta incertidumbre. Después de quince años gestionando estas escuelas, no sabemos todavía si el próximo mes de septiembre será nuevamente La Casita de Chocolate quien abra las puertas y os reciba», señala la empresa en su comunicado.
Además, dedica unas palabras al equipo humano de los centros, destacando que «las educadoras, directoras, teacher, pediatra, personal de cocina, limpieza, mantenimiento y todas las profesionales que integran los tres centros no son únicamente una plantilla», sino equipos formados durante años de trabajo y experiencia. Incluso si finalmente la empresa deja de prestar el servicio, expresa su deseo de que todas las trabajadoras puedan continuar desarrollando su labor.
Un recurso mantiene bloqueada la adjudicación
La situación tiene su origen en el recurso presentado por la propia empresa contra la nueva licitación impulsada por el Ayuntamiento de Toledo, un procedimiento que permanece suspendido mientras el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales resuelve el caso.
El concejal de Educación, Daniel Morcillo, ha reconocido que esta circunstancia ha paralizado la adjudicación y que la resolución del tribunal podría no llegar hasta septiembre o incluso octubre.
Mientras tanto, el Ayuntamiento estudia distintas alternativas para garantizar la continuidad del servicio a partir del 1 de septiembre. Entre ellas, una encomienda temporal para que La Casita de Chocolate continúe al frente de las escuelas, la contratación de otra empresa o que la gestión pase provisionalmente a la Empresa Municipal de la Vivienda.
El edil ha asegurado que la intención del Consistorio es tomar una decisión durante la primera quincena de agosto y ha trasladado un mensaje de tranquilidad a las familias, garantizando que el servicio educativo se prestará, aunque ha admitido que el inicio formal de las clases podría sufrir un ligero retraso respecto al calendario habitual mientras se completa la organización del curso.
No obstante, a falta de apenas unas semanas para septiembre, las familias continúan sin conocer aspectos esenciales del funcionamiento de las escuelas infantiles municipales, una incertidumbre que la empresa saliente considera incompatible con una planificación adecuada del inicio del curso escolar.
