El sindicato CSIF ha reclamado la reubicación inmediata de todos los trabajadores de la zona de laboratorios y Banco de Sangre del Hospital Universitario de Toledo, tras la contratación de una empresa especializada por parte del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) para realizar un análisis forense en el área de Anatomía Patológica. La petición llega después de meses de denuncias sobre intoxicaciones que, según el sindicato, afectan a los profesionales desde noviembre de 2024.
En una nota de prensa, CSIF ha criticado que el Sescam “no está llevando a cabo todos los esfuerzos necesarios para encontrar el foco de las intoxicaciones, un problema que se arrastra desde noviembre de 2024 con la aparición de los primeros síntomas”. El sindicato reclama también que el Sescam “mantenga informados de manera transparente a los trabajadores afectados” y recuerda que mantiene abierta la vía penal ante lo que considera “una grave imprudencia”, subrayando que “es deber de la Administración garantizar la salud y seguridad de sus trabajadores”.
CSIF lamenta la lentitud en la realización de las analíticas, que se llevaron a cabo entre diciembre de 2025 y enero de 2026 a cerca de 300 trabajadores. Victoria Gutiérrez, responsable de CSIF Sanidad Toledo, ha señalado que “el tiempo apremia, estamos hablando de la salud de los trabajadores, algunos de los cuales además tienen patologías de base. Se tendría que haber hecho mucho antes y ni siquiera haber esperado a las analíticas, ya que las intoxicaciones se están produciendo desde 2024”.
El sindicato ha informado de que la Gerencia de Atención Integrada del Hospital Universitario de Toledo procederá a la reubicación de los trabajadores del Laboratorio de Anatomía Patológica tras el informe emitido por la jefatura de la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales, “motivado por la detección de resultados analíticos alterados en varios profesionales del servicio”.
CSIF también ha denunciado que “políticos y responsables de la administración sanitaria incluso han acusado a los propios profesionales de sugestión, lo que supone un auténtico insulto ante lo que es un infierno para estos trabajadores”. Según el sindicato, “desde el primer momento CSIF ha denunciado lo que estaba sucediendo y el Sescam ha mirado hacia otro lado. Al final el tiempo nos ha dado la razón”.
El sindicato, que asegura no haber tenido acceso al informe que incluye la reubicación de los trabajadores, recuerda que “ya advirtió en febrero que los trabajadores de la zona de laboratorios y Banco de Sangre, no sólo los de Anatomía Patológica, presentan analíticas con valores alterados de ácido acético, metanol, proteinogramas, bajos niveles de reticulocitos, disfunciones tiroideas e inflamaciones inespecíficas o ácido fórmico elevado”.
La situación sigue generando preocupación entre los trabajadores afectados, mientras CSIF insiste en la necesidad de medidas urgentes y una mayor transparencia por parte de las autoridades sanitarias.


