El castillo de Guadamur se presenta como una de las grandes paradas obligatorias para quienes desean descubrir el patrimonio histórico de la provincia de Toledo. Situado junto al casco urbano del municipio de Guadamur, sobre el cerro de la Natividad, este castillo del siglo XV ofrece al visitante una experiencia completa: arquitectura imponente, siglos de historia y un estado de conservación excepcional.
Construido con autorización real en 1468 por don Pedro López de Ayala y Castañeda, conde de Fuensalida, el castillo se levantó sobre una antigua fortaleza musulmana y fue concebido tanto como residencia señorial como bastión defensivo. Durante la época de los Reyes Católicos se reforzó su sistema defensivo, lo que ha permitido que hoy conserve gran parte de su estructura original, convirtiéndolo en uno de los castillos medievales mejor preservados de España.

El recorrido exterior permite apreciar un complejo sistema defensivo formado por dos recintos amurallados, un amplio foso seco y una entrada protegida por cubos defensivos y un matacán. Las murallas están flanqueadas por torres circulares coronadas por merlones y por esperontes triangulares diseñados para amortiguar el impacto de la artillería. Todo el conjunto refleja una clara influencia italiana, visible tanto en la organización del edificio como en los elementos decorativos que adornan sus muros.
En el interior, la casa fuerte se distribuye en cuatro plantas alrededor de un patio central acristalado, ofreciendo un interesante contraste entre funcionalidad defensiva y comodidad residencial. Destaca especialmente la torre del homenaje, ubicada en la esquina occidental, con 33 metros de altura, desde la que se controlaba visualmente todo el entorno. El castillo alberga además una valiosa colección de armaduras, tapices, cuadros y mobiliario histórico, que permite al visitante acercarse a la vida cotidiana de la nobleza medieval.

La historia del castillo de Guadamur añade un atractivo adicional a la visita. Por sus estancias pasaron figuras clave como Felipe el Hermoso, Juana la Loca, el cardenal Cisneros o el emperador Carlos V. También fue escenario de episodios más oscuros, como el encierro de la princesa de Éboli. A lo largo de los siglos sufrió incendios durante la Guerra de la Independencia y las guerras carlistas, pero fue restaurado a finales del siglo XIX y nuevamente rehabilitado en época reciente.
En la actualidad, el castillo es de propiedad privada y puede visitarse con reserva previa los lunes, martes y miércoles en horario de mañana, lo que garantiza un recorrido ordenado y tranquilo. Su excelente estado de conservación y su ubicación, a pocos kilómetros de la ciudad de Toledo, lo convierten en una excursión ideal tanto para turistas como para quienes desean profundizar en el patrimonio de la provincia.

Además, su imagen ha sido reconocida por el gran público al servir como escenario de rodaje de series como Águila Roja, El Ministerio del Tiempo o La Catedral del Mar, un aliciente más para los amantes del turismo cultural y audiovisual.
El castillo de Guadamur no es solo un monumento: es una experiencia que combina historia, arte y paisaje. Una visita recomendada para quienes buscan conocer el Toledo más monumental más allá de la capital.


