La Denominación de Origen Protegida (DOP) Jumilla ya ha dado el pistoletazo de salida a la vendimia. Lo ha hecho con el inicio más temprano desde que existen registros, después de que este lunes 27 de julio comenzara la recolección en Viñedos y Bodegas Asensio Carcelén, en el paraje de la Cañada del Judío.
La primera variedad en entrar en bodega ha sido la Syrah, una de las tintas de maduración más temprana. De momento, el inicio de campaña es muy limitado y se ha centrado únicamente en una parcela situada en una de las zonas de menor altitud de la denominación.
Las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas y la ausencia de precipitaciones han acelerado la maduración de esta variedad en los viñedos del sur del territorio amparado por la DOP. Pese a este adelanto, la uva presenta, según el Consejo Regulador, un buen estado tanto desde el punto de vista sanitario como enológico.
Una vendimia escalonada durante varios meses
La campaña continuará este miércoles con el inicio de la recolección de variedades blancas en Bodegas Juan Gil, donde está previsto comenzar con la Moscatel de Grano Menudo en el paraje de La Aragona. En este caso, la vendimia temprana busca preservar la frescura y el carácter afrutado de la uva.
Durante agosto se irán incorporando otras variedades de ciclo corto, tanto blancas —como Sauvignon Blanc y Malvasía— como tintas, entre ellas Tempranillo y Merlot. No obstante, el volumen de uva recogido seguirá siendo reducido y se estima que antes de finalizar el mes no se habrá vendimiado más del 5 % de la superficie inscrita en la denominación.
La protagonista de la campaña volverá a ser la Monastrell, que representa al menos el 70 % de la producción total de la DOP Jumilla. Esta variedad aún se encuentra en fase de envero en buena parte del territorio, por lo que su recolección no se generalizará hasta septiembre. La vendimia se prolongará de forma escalonada, según las altitudes y orientaciones de los viñedos, hasta finales de octubre.
Buenas perspectivas para la cosecha
Tras varias campañas marcadas por la sequía, este año las previsiones son más optimistas. Las precipitaciones registradas durante el último año hidrológico y la escasa incidencia de plagas hacen prever una producción superior a la de los tres últimos años, tanto en cantidad como en calidad, siempre que no se produzcan fenómenos meteorológicos adversos.
Mientras tanto, el Órgano de Control del Consejo Regulador ya trabaja en la actualización de los registros de parcelas y en los controles sobre rendimientos y entrada de uva en bodega para garantizar el origen y la calidad de los vinos amparados por la DOP Jumilla.
La Denominación de Origen Protegida Jumilla reúne más de 20.000 hectáreas de viñedo repartidas entre el municipio murciano de Jumilla y seis localidades del sureste de la provincia de Albacete: Hellín, Montealegre del Castillo, Fuente Álamo, Ontur, Albatana y Tobarra.
