Un varón de 25 años ha sido detenido por la Guardia Civil como presunto autor de un delito de conducción temeraria después de provocar un atropello múltiple durante una concentración de vehículos destinada a celebrar carreras ilegales en varios polígonos industriales de la provincia de Toledo.
Los hechos se produjeron en el marco de la Operación FRENO, puesta en marcha por la Comandancia de Toledo para detectar y disolver este tipo de concentraciones, conocidas como KDD, que suponen un grave riesgo para la seguridad vial y el orden público.
Dispositivo preventivo en La Sagra
Los agentes tuvieron conocimiento previo de la convocatoria de una quedada para realizar carreras en la modalidad denominada “Francia”. Aunque no se conocía el lugar exacto, las pesquisas apuntaban a la comarca de La Sagra, lo que motivó la activación de un dispositivo coordinado entre las comandancias de Toledo y Madrid.
En la provincia toledana se reforzó la vigilancia en los polígonos industriales de Illescas, Seseña, Borox, Esquivias, Yuncler, Mocejón, Villarrubia de Santiago, Yepes y Noblejas.
Fue a las 02:43 horas cuando una patrulla recibió aviso de un atropello múltiple en el polígono industrial de Yepes. Según la investigación, el conductor de un turismo BMW blanco realizó maniobras temerarias mientras numerosos asistentes se encontraban junto al vial.
Tras analizar un vídeo que recogía lo sucedido, los agentes lograron identificar al conductor, que fue localizado y detenido por el Área de Investigación de Seseña con el apoyo de la USECIC de Madrid. A pesar de la espectacularidad de las imágenes, no se han registrado heridos de gravedad.
Investigación en curso
Durante la noche participaron patrullas de Seguridad Ciudadana de las compañías de Illescas y Ocaña, efectivos del Subsector de Tráfico de Toledo, USECIC-Toledo y Madrid, el Área de Investigación de Seseña y el Grupo de Información de la Comandancia.
El operativo permitió identificar a un elevado número de asistentes y recopilar matrículas, imágenes y otros elementos de interés policial. La Guardia Civil continúa trabajando para identificar a todos los participantes y a los posibles promotores de la concentración.
Desde el cuerpo recuerdan que estas prácticas implican velocidades excesivas, maniobras peligrosas y ausencia de medidas de seguridad, además de la posible presencia de alcohol o drogas, lo que incrementa el riesgo tanto para los participantes como para terceros y para los propios agentes.
La conducción temeraria puede conllevar penas de hasta 2 años de prisión, multas económicas y la retirada del permiso de conducir por un periodo de hasta 6 años.


