El jurado popular ha declarado por unanimidad a C.B. culpable del asesinato de su expareja Cristina en Nohales (Cuenca), en un crimen de violencia machista que conmocionó a la localidad. Además, ha sido considerado responsable del intento de asesinato de M.C., la persona que acompañaba a la víctima en el momento del ataque, así como de los delitos de allanamiento de morada y quebrantamiento de una orden de protección.
En su veredicto, los nueve miembros del jurado han considerado probados casi todos los hechos presentados durante el juicio, salvo algunas cuestiones menores, como la supuesta presencia previa del acusado en el entorno laboral de Cristina y ciertos aspectos relacionados con el análisis de drogas.
El jurado también ha rechazado de forma unánime la posibilidad de apoyar un indulto, lo que refuerza la gravedad con la que se ha valorado la conducta del acusado.
Tras este veredicto, el juicio ha quedado visto para sentencia. Será el juez quien determine la pena definitiva y las indemnizaciones para las víctimas y sus familias.
Peticiones de pena
El Ministerio Fiscal ha solicitado las penas máximas previstas por la ley, con una condena que podría alcanzar los 40 años de prisión. En su petición incluye delitos de asesinato consumado, tentativa de asesinato, allanamiento de morada y quebrantamiento de condena, además de circunstancias agravantes relacionadas con la violencia de género.
Por su parte, la acusación particular, que representa a la familia de Cristina, ha reclamado indemnizaciones más elevadas por el daño causado.
En contraste, la defensa de C.B. ha centrado su intervención final en pedir que se aplique el atenuante de dilaciones indebidas, argumentando retrasos en la tramitación de informes periciales, incluida la autopsia. Asimismo, ha solicitado que se impongan las penas mínimas dentro del rango legal para los delitos menores y que se compense el agravante de la acusación con el mencionado atenuante.
La sentencia judicial se espera en los próximos días y pondrá fin a un proceso que ha dejado patente la violencia extrema con la que se perpetró el crimen.



