La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha ha advertido de la difícil situación que atraviesan las explotaciones familiares de la región ante el incremento de los costes de producción, la falta de precios rentables y, según denuncia la organización, el incumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
UPA asegura estar recibiendo numerosas quejas de agricultores y ganaderos que ven cómo sus gastos continúan aumentando mientras sus ingresos no evolucionan al mismo ritmo. La organización llega a hablar de explotaciones con “fecha de caducidad” si la situación no cambia.
La alerta coincide con el inicio de campañas importantes para el campo castellanomanchego, como la vendimia y la almendra, mientras se aproxima la sementera y, más adelante, la campaña del olivar.
“El trabajo se tiene que seguir haciendo, las máquinas salen todos los días, pero a qué precio”, lamentan agricultores consultados por la organización.
El gasóleo, entre las principales preocupaciones
UPA pone especial atención en el precio del combustible, fundamental en un momento de intensa actividad de la maquinaria agrícola.
Según los datos aportados por la organización, el gasóleo agrícola se sitúa de media en torno a 1,45 euros por litro en gasolineras y 1,38 euros en cooperativas.
Los agricultores consultados califican estos precios como “una vergüenza, una burrada” y UPA reclama al Gobierno de España que prorrogue las ayudas al gasóleo.
La organización cuestiona además que las bajadas en el precio internacional del petróleo no se trasladen de forma proporcional al combustible que pagan los consumidores y los profesionales del campo.
“Alguien se lo está llevando crudo”, denuncia UPA, que reclama mayores controles ante lo que considera prácticas especulativas que perjudican especialmente a las explotaciones familiares.
Los costes afectan también a otros productos
El combustible no es el único gasto que preocupa al sector. UPA cita como ejemplo el aceite hidráulico no tóxico utilizado en maquinaria agrícola, que, según la organización, habría pasado en apenas dos meses de 5,80 a 12 euros.
Los agricultores califican este incremento como “una subida increíble e insoportable”.
A ello se suman las dificultades de la ganadería. La organización señala que la sequía, los incendios y la falta de pastos están obligando a muchos profesionales a incrementar el gasto en alimentación animal.
UPA considera que este conjunto de factores está poniendo a numerosas explotaciones familiares “contra las cuerdas”.
Reclaman más control y el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria
La organización agraria insiste también en la necesidad de reforzar los controles sobre la cadena alimentaria para evitar que los agricultores y ganaderos trabajen por debajo de sus costes de producción.
UPA reconoce las medidas económicas adoptadas durante los últimos años en apoyo al sector y señala que se han destinado importantes recursos públicos al campo. Sin embargo, sostiene que ese esfuerzo no siempre llega de forma efectiva a los productores.
La organización reclama, por tanto, nuevas medidas extraordinarias para contener los costes, combatir la especulación y garantizar que la Ley de la Cadena Alimentaria se cumpla de manera efectiva.
Para UPA Castilla-La Mancha, la continuidad de numerosas explotaciones familiares dependerá de que agricultores y ganaderos puedan cubrir sus costes y obtener precios suficientes por sus productos.
