La Guardia Civil ha investigado a tres hombres por presuntos delitos relacionados con la caza furtiva en dos actuaciones desarrolladas en la provincia de Guadalajara. Los controles se enmarcan en el refuerzo de la vigilancia durante la época de la berrea, cuando aumenta la actividad cinegética.
La primera intervención se produjo sobre las 01:15 horas del domingo 20 de septiembre, después de que un ciudadano alertara a la Central Operativa de Servicio 062 de un posible episodio de caza furtiva y facilitara información sobre el vehículo que supuestamente habían utilizado sus autores.
Los agentes localizaron e interceptaron el vehículo en Teroleja, en el término municipal de Corduente y en las inmediaciones del Parque Natural del Alto Tajo. En su interior viajaban dos jóvenes de 19 y 20 años.
La Guardia Civil les intervino dos rifles y munición y los investigó por su presunta relación con el abatimiento de un ciervo.
La segunda actuación tuvo lugar durante la madrugada del pasado sábado en un coto de caza de Peñalén, donde los agentes interceptaron otro vehículo ocupado por dos personas.
Según la Guardia Civil, el acompañante llevaba un rifle desenfundado, cargado y preparado para su uso, además de estar equipado con un visor térmico y un silenciador.
Como consecuencia de esta intervención, un hombre de 29 años fue investigado por un presunto delito contra la fauna. Los agentes decomisaron el rifle, el visor térmico y el silenciador.
La Guardia Civil mantiene intensificados los servicios de prevención y vigilancia contra la caza furtiva en Guadalajara, especialmente durante la berrea y en las zonas con mayor actividad cinegética.
