La Guardia Civil de la Comandancia de Guadalajara ha desarticulado, en el marco de la operación Porcibre, un grupo criminal dedicado a robos con fuerza en viviendas y explotaciones agropecuarias de la provincia. La actuación se ha saldado con la detención de tres personas y la recuperación de parte del material sustraído.
La investigación se inició el 20 de diciembre, tras registrarse tres robos con fuerza en viviendas de la localidad de Albalate de Zorita, cometidos por individuos encapuchados. A estos hechos se sumó, en la madrugada del 3 de enero, un robo de gran magnitud en una explotación ganadera de Illana, donde los autores sustrajeron más de 1.000 metros de cableado eléctrico, provocando un corte de suministro que causó la muerte de cientos de lechones.
Las pesquisas llevadas a cabo por la Guardia Civil de Almonacid de Zorita permitieron identificar a los presuntos responsables, un grupo perfectamente organizado que seleccionaba y planificaba sus objetivos, inutilizaba los sistemas de alarma y cambiaba de vehículo con frecuencia para dificultar su localización.
El pasado 29 de enero, y con el apoyo de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Madrid y del Grupo Roca de Guadalajara, los agentes procedieron a la detención de tres de los integrantes del grupo en la Cañada Real.
Se trata de tres varones de nacionalidad rumana, de entre 21 y 39 años, a los que se les atribuyen cinco delitos de robo con fuerza —tres en viviendas de Albalate de Zorita, uno en una explotación ganadera de Illana y otro en una fábrica de piensos de Almoguera—, además de un delito de pertenencia a grupo criminal y otro de maltrato animal.
Durante la operación se recuperaron más de 1.400 metros de cableado eléctrico y diversas herramientas presuntamente sustraídas en los robos. Aunque no se descartan nuevas detenciones, la Guardia Civil da por desmantelada la organización, al considerar que dos de los arrestados ejercían como responsables del grupo y se encargaban de captar a terceras personas para ejecutar los asaltos.

