La Guardia Civil ha desactivado una granada de mano originaria de la Guerra Civil que fue localizada por un senderista en el término municipal de Abánades, en la provincia de Guadalajara.
El hallazgo fue comunicado por el ciudadano el pasado jueves, lo que movilizó a dos patrullas del Servicio de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil de Torremoncha del Campo y Cifuentes.
Los agentes se desplazaron hasta el lugar y permanecieron custodiando el artefacto hasta la llegada de una dotación del Servicio de Desactivación de Explosivos (SEDEX), con base en Valdemoro.
Los especialistas se hicieron cargo de la granada y la trasladaron hasta una cantera situada en la localidad de La Torresaviñán, donde realizaron su detonación de forma controlada.
La Guardia Civil alerta del peligro de estos artefactos
El instituto armado ha recordado que este tipo de explosivos, pese a llevar décadas enterrados o expuestos a las condiciones ambientales, pueden continuar siendo extremadamente peligrosos.
El óxido y el deterioro provocado por el paso del tiempo pueden generar una falsa sensación de seguridad, aunque muchos de estos artefactos conservan intacta su carga explosiva.
La Guardia Civil advierte de que pueden permanecer en estado latente durante largos periodos si no son manipulados, pero cualquier intervención, incluso mínima, puede provocar su explosión.
No tocar, mover ni transportar
Ante el hallazgo de un objeto que pueda ser un artefacto explosivo, la Guardia Civil recomienda no tocarlo, moverlo ni manipularlo bajo ningún concepto.
También aconseja recordar o señalizar su ubicación para facilitar que los especialistas puedan localizarlo posteriormente y comunicar el hallazgo a la Guardia Civil lo antes posible.
Si el objeto aparece en el interior de un domicilio, la recomendación es llamar directamente al 062 y comunicar dónde se encuentra, sin intentar trasladarlo.
La Guardia Civil desaconseja expresamente transportar estos artefactos, incluso cuando la intención sea alejarlos de zonas habitadas, debido al elevado riesgo que supone cualquier desplazamiento.
El instituto armado insiste en que, en condiciones normales y sin una acción externa, estos objetos no suelen explosionar espontáneamente, por lo que ante su localización resulta fundamental mantener la calma, no manipularlos y seguir las indicaciones de los agentes.
