El Gobierno de Castilla-La Mancha ha confirmado este jueves su rechazo a la solicitud del Canal de Isabel II para obtener una concesión de 50 hectómetros cúbicos anuales de agua del río Sorbe, en Guadalajara, destinada al abastecimiento de la Comunidad de Madrid.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha fijado esta posición durante un debate sobre política de agua celebrado en las Cortes regionales, donde ha defendido el principio de prioridad de la cuenca hidrográfica a la hora de atender las necesidades de agua.
Gómez ha trasladado a la Comunidad de Madrid que Castilla-La Mancha no aceptará esa concesión ni el recrecimiento de la presa de los Ramos, al considerar que la provincia de Guadalajara no dispone de recursos hídricos sobrantes.
La consejera ha relacionado además la petición madrileña con las necesidades de agua derivadas del cambio climático. A su juicio, la Comunidad de Madrid «ha visto las orejas al lobo de que el cambio climático es una realidad y, por lo tanto, necesitan más recursos hídricos».
Durante su intervención, Gómez ha anunciado también que Castilla-La Mancha considera necesarias al menos 37 grandes infraestructuras hidráulicas y que solicitará al Gobierno de España su incorporación a la próxima planificación hidrográfica.
La responsable regional ha recordado igualmente que la Junta está defendiendo en los tribunales la aplicación de las nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura.
El PSOE ha respaldado la posición del Ejecutivo autonómico. El diputado Ángel Tomás Godoy ha defendido la prioridad de la cuenca cedente y ha advertido de que las necesidades de agua del Corredor del Henares aumentarán tanto para la industria y la agricultura como para el consumo de la población. «¿Tenemos que entregar esos 50 hm³ a un sistema cuando el nuestro necesita estos recursos?», se ha preguntado.
Por su parte, Vox ha centrado su intervención en criticar la política hídrica de la Junta, que Francisco José Cobo ha definido como una política de «palabras y recibos». La formación ha reclamado un Plan Nacional del Agua y ha cuestionado también la financiación por parte del Gobierno de España de una desaladora en Marruecos. Cobo no ha concretado durante el debate la posición de Vox sobre la petición de agua del Sorbe para Madrid.
El debate estuvo marcado también por la expulsión de la diputada del PP Itziar Asenjo, después de insistir en hablar sobre Ceuta pese a las llamadas del presidente de las Cortes para que se ciñera al debate sobre agua. Tras lo sucedido, el Grupo Popular renunció a utilizar su segundo turno de intervención.
