El Ministerio de Hacienda ha propuesto un nuevo incentivo fiscal progresivo para las empresas que contraten trabajadores con salarios superiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), con el fin de apoyar la subida prevista para 2026 y atraer al acuerdo a la CEOE. Esta medida también tendrá impacto en Castilla-La Mancha, donde la economía regional, con un fuerte componente de pequeñas y medianas empresas, podría verse directamente favorecida si incrementan empleo estable y mejor remunerado.
La medida plantea una reducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades para aquellas empresas que incrementen su plantilla media anual con sueldos por encima del SMI. El incentivo se aplicará si al cierre del ejercicio fiscal hay más empleados con contratos superiores al SMI que al inicio, y se mantendrán durante los dos años siguientes.
En empresas de menos de 100 empleados, bastará con sumar un trabajador a jornada completa. En las que superen el centenar de empleados, será necesario incorporar al menos dos trabajadores o aumentar el personal en un 1 %.
La reducción será mayor cuanto mayor sea el aumento de plantilla:
- Hasta el 5 %, se reducirá el 25 % de la subida bruta del SMI.
- Entre el 5 % y el 10 %, la reducción será del 50 %.
- Del 10 % al 15 %, se podrá deducir el 75 %.
- A partir del 15 %, la deducción alcanzará el 100 %.
Este incentivo fiscal se propone como herramienta para compensar el incremento del SMI, que el Gobierno quiere situar en 1.221 euros al mes por 14 pagas en 2026, un 3,1 % más que en 2025. Desde Hacienda subrayan que su aplicación dependerá del cumplimiento de los requisitos de mantenimiento del empleo. En caso contrario, se procederá a regularizar las cantidades indebidamente reducidas, con los intereses correspondientes.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya ha señalado que este jueves por la tarde se celebrará la última reunión con los agentes sociales —CCOO, UGT, CEOE y Cepyme— con el objetivo de cerrar el acuerdo definitivo sobre el nuevo SMI.
En la anterior reunión, Trabajo ya había planteado un posible incentivo fiscal que ahora Hacienda concreta en esta propuesta, especialmente orientada a las empresas que más dependen del SMI. El objetivo, según Díaz, es que estas compañías «mejoren los salarios más bajos de sus trabajadores y dejen de vivir en el SMI».
En el caso de Castilla-La Mancha, una región con fuerte presencia del sector agroalimentario y del pequeño comercio, esta medida podría suponer un impulso significativo para el empleo y la mejora de las condiciones laborales, favoreciendo especialmente a las empresas que apuesten por salarios dignos y contratación estable.

