Con el invierno apretando fuerte y las temperaturas rozando o bajando de cero, no son pocos los que buscan planes para entrar en calor sin irse muy lejos. ¿Quién dijo que en Castilla-La Mancha no se puede disfrutar de un poco de calor en enero? En la serranía de Cuenca, en el pequeño municipio de Beteta, hay un lugar donde eso es más que posible: una piscina termal escondida bajo tierra.
El Hotel El Bálsamo, el primer alojamiento con categoría de cinco estrellas en la provincia de Cuenca, se ha convertido en un destino singular para quienes buscan combinar relax, historia y naturaleza. El edificio principal es una casa solariega del siglo XVI completamente restaurada, pero lo que más sorprende a quienes lo visitan está bajo sus cimientos.
Allí se encuentra una antigua cueva, que en su origen fue un aljibe excavado en piedra, y que hoy alberga una piscina interior climatizada. Este espacio subterráneo, según se describe en su propia página web, es una “experiencia única donde la naturaleza y el relax se fusionan en armonía”. El agua salina, a 33ºC durante todo el año, y el entorno rocoso, convierten el baño en un momento de desconexión total.

El acceso a la cueva se realiza mediante un sistema de reservas por horas, lo que permite disfrutar del espacio en privado, ya sea en pareja o en familia. Además, el uso de cloración salina, también señalado en la web del hotel, elimina la necesidad de productos químicos, haciéndolo apto incluso para bebés.
Pero esta no es la única cueva que esconde El Bálsamo. Otra de las joyas del alojamiento es su bodega, también excavada en la roca, donde se conservan varias tinajas centenarias de gran tamaño. Se estima que tuvieron que ser fabricadas directamente en el interior de la cueva, utilizando arcilla de la zona. Esta “cueva alacena”, como la definen en la web, conserva también una cocina tradicional y una chimenea, reforzando el ambiente acogedor y auténtico del lugar.

La singularidad del hotel ha atraído también a caras conocidas. El futbolista Dani Carvajal, por ejemplo, compartió imágenes de su estancia en este enclave durante el pasado mes de agosto, acompañado de su familia.
Los precios por noche en El Bálsamo oscilan entre los 116 y los 237 euros, dependiendo del tipo de habitación. Una opción distinta para quienes buscan una escapada invernal en Castilla-La Mancha que combine tranquilidad, paisaje y una pizca de calor, aunque sea bajo tierra.


