El Partido Animalista Pacma ha pedido que la vaquilla que escapó durante un encierro celebrado en Minglanilla (Cuenca) pueda ser trasladada a un santuario de animales en Galicia en lugar de ser sacrificada una vez sea capturada.
El animal huyó el pasado 15 de agosto, poco después de salir del cajón durante el festejo taurino. Tras atravesar el vallado, permaneció fuera del recinto y días después fue localizada en una finca privada.
Pacma ha solicitado al Ayuntamiento de Minglanilla y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que autoricen su cesión al santuario Vacaloura, situado en Arzúa (Galicia), que, según la formación, se ha ofrecido a hacerse cargo del animal de manera permanente.
La petición se apoya en la interpretación que Pacma hace del Reglamento de Festejos Taurinos Populares de Castilla-La Mancha. La formación señala que su artículo 17 contempla el sacrificio de las reses «conducidas, corridas o toreadas» durante encierros y sueltas, pero sostiene que la vaquilla «no llegó a participar realmente en el festejo, puesto que escapó inmediatamente después de salir del cajón».
El partido animalista argumenta además que la normativa establece un plazo máximo de doce horas desde la finalización del festejo para realizar el sacrificio. A partir de ello, Pacma considera que capturar al animal semanas después para matarlo «tampoco sería una actuación amparada por el reglamento».
“No existe ningún impedimento para buscar una solución excepcional y permitir que la vaquilla continúe viviendo. Sacrificarla cuando un santuario está dispuesto a hacerse cargo de ella sería una decisión cruel e injustificable”, ha señalado Eva Ramos, asesora jurídica de Pacma.
Según la formación, la cesión al santuario podría formalizarse mediante un acuerdo que garantizase que la vaquilla no vuelva a participar en festejos taurinos. Vacaloura también ha impulsado en Change.org la petición «Salvemos la vida de la vaquilla de Minglanilla», dirigida al Ayuntamiento y al Gobierno regional.
Pacma reclama ahora a las administraciones competentes que descarten el sacrificio y permitan el traslado del animal a Galicia. “Las instituciones tienen la oportunidad de demostrar que existe una alternativa ética. Esta vaquilla no representa ningún peligro y merece seguir viviendo”, ha concluido el presidente nacional de la formación, Javier Luna.
