Seis varones, identificados por las iniciales F.F.F., C.V., N.V., N.T., M.I.T. e I.A.S., comparecen desde este miércoles ante la Audiencia Provincial de Cuenca, acusados de una serie de robos con violencia en viviendas de varios municipios de la provincia. Las penas solicitadas por la Fiscalía oscilan entre los cinco y los treinta y tres años de prisión, en función de la presunta implicación de cada uno en los hechos.
Según el escrito de acusación, los procesados actuaron de manera concertada y prolongada en el tiempo, distribuyéndose funciones para asaltar domicilios y sustraer objetos de valor.
El relato de la Fiscalía detalla que el 19 de febrero de 2023, cinco de los acusados forzaron la cerradura de una vivienda en Las Pedroñeras, de donde se llevaron dinero en efectivo en distintas divisas y joyas, incluyendo «8.000 euros, 2.500 yuanes, 300 dólares, 2.000 reales, 41.000 pesos argentinos, 17.0000 pesos chilenos, 70.000 wones y un busto de mujer con tres colgantes de oro».
El 4 de agosto de ese mismo año, cuatro de los acusados accedieron con pasamontañas a una vivienda en San Clemente, donde sorprendieron a una mujer residente. Durante el asalto, uno de los asaltantes le exigió: «cállate, cállate, no chilles, tranquilízate, donde está el dinero, caja fuerte, caja fuerte», mientras otro le amenazaba con una navaja y una pistola, diciéndole: «mira, tenemos una pistola, sino nos dices donde tienes el dinero te vamos a matar».
Tras amordazarla y registrar la casa, se llevaron unos 20.000 euros, 800 dólares, 2.000 libras, joyas y una escopeta repetidora.
La madrugada del 10 de agosto de 2023, otros hechos similares se produjeron en Motilla del Palancar, donde dos de los acusados y un tercero no identificado accedieron a una vivienda habitada. Ataron y amordazaron a los residentes, preguntándoles por «el dinero y las joyas», y tras golpear e inmovilizar a una de las víctimas, las encerraron en el sótano antes de huir con diversas joyas y objetos de valor.
El 4 de noviembre, tres de los acusados irrumpieron en una vivienda de Santa María del Campo Rus, donde agredieron a su propietario mientras le exigían dinero y joyas bajo amenaza de un hierro de 70 centímetros. En este asalto, sustrajeron 600 euros, prismáticos valorados en más de 4.000 euros, una navaja suiza y un frasco de colonia.
El 14 de diciembre, los acusados intentaron acceder a una vivienda en Sisante, pero al percatarse de la presencia de los moradores, se marcharon llevándose únicamente una cartera con 70 euros. Ese mismo día, accedieron a otra vivienda en Villanueva de la Jara, deshabitada en ese momento, de donde sustrajeron 20.000 euros.
El último de los hechos imputados tuvo lugar el 25 de abril de 2024, cuando cinco de los acusados accedieron a la planta superior de una vivienda en San Clemente mientras sus ocupantes dormían.
Según la acusación, pusieron un cuchillo en el cuello de uno de los hijos mientras le decían: «no grite, no mire, clavo cuchillo, mato», y preguntaban por el dinero. Ataron a las víctimas de pies y manos, golpearon y amenazaron a una de las hijas y se llevaron dinero, joyas y teléfonos móviles.
Los acusados permanecen en prisión provisional comunicada y sin fianza desde el 23 de mayo de 2024, por orden del Juzgado de Instrucción nº1 de San Clemente. Se les imputan ocho delitos, entre ellos robo con violencia en casa habitada y pertenencia a organización criminal, con agravantes de reincidencia en varios casos.
Las penas solicitadas varían según la participación en los hechos: C.V. se enfrenta a una posible condena de 33 años, N.V. y M.I.T. a 28 años, N.T. a 18 años, I.A.S. a once años y F.F.F. a cinco años de prisión.



