La intervención de los Tedax ha confirmado que no había material explosivo en la mochila hallada este lunes frente a la Subdelegación del Gobierno en Cuenca, por lo que el suceso ha quedado finalmente en una falsa alarma, según fuentes policiales.
El aviso se produjo en torno a las 19.00 horas, cuando la Policía Nacional acordonó la zona tras localizar un objeto sospechoso en las inmediaciones del edificio. Como medida preventiva, se procedió a cortar varias calles cercanas, especialmente en el entorno de la calle Juan Correcher y la Plaza de España.
La incidencia obligó también a modificar el tráfico urbano, abriendo al paso de autobuses la calle Carretería mientras se mantenía restringido el acceso en la zona afectada.
El área permaneció acordonada hasta la llegada de los especialistas en desactivación de explosivos, que inspeccionaron la mochila ante la posibilidad de que pudiera contener un artefacto peligroso. Tras su revisión, ya por la noche, se descartó cualquier riesgo y se procedió a levantar el dispositivo policial y recuperar la normalidad.


